Feminismo y Literatura: un extraño sinsabor

Foto: Rose Blake

y : un extraño sinsabor
Por Eva Paliè
@evapalie

Foto: Rose Blake

La siguiente reflexión la encontramos en un “hilo” de y nos tomamos el atrevimiento de reproducirla, porque compartimos cien por ciento lo que están denunciando de manera tan clara. Y además porque creemos que las desigualdades e inequidades las debemos sacar a luz para así combatirlas por medio de la palabra y el argumento. El hilo lo hace el editor Israel Alonso, de la editorial española de San Fernando Editorial Cerbero. Este problema expuesto por Israel Alonso tiene tanta validez para España como para Colombia y Latinoamérica.
El argumento de “yo no miro si quien ha escrito el libro es autor o , solo compro literatura” es sonrojante. Si en tu estantería solo hay libros escritos por hombres ahí hay un problema grave. Que no solo te afecta a ti como persona compradora.
Para empezar, hay que decir que en el caso de que esto fuera cierto y tú fueses una de las pocas personas del mundo que, de verdad, de verdad de la buena, compra un libro sin mirar quien lo firma, ¿la elección ha sido verdaderamente tuya?
Si de verdad entrases con los ojos vendados en una librería que no conoces con un saco y el objetivo de coger diez libros al azar… ¿Cuántos crees que serían de autoras y cuántos de autores?
Es un experimento que merecería la pena hacer. Puede que lo hagamos. Pero nos barruntamos que la respuesta sería: más hombres que mujeres. Volvemos a la espiral de preguntas de siempre: ¿escriben menos las mujeres? ¿escriben peor? ¿tienen más complejos?
El problema no es ninguno de esos. El problema es endémico, vertical y heredado. No vamos a explicaros aquí (otra vez) lo que es el patriarcado y es posible que os de igual, porque vais por la vida sin importaros si la gente es hombre o mujer, machista o feminista.
Pero ese es el problema. Las autoras no publican, ni escriben, ni viven en igualdad de condiciones. Aparte del síndrome del farsante, más acuciado en mujeres (because machismo) y el continuo choque con la realidad (se publica menos a autoras) es más difícil que las autoras envíen manuscritos a editoriales. Una escritora, por regla general, tiene que estar muy segura de que tiene opciones de publicar (o ser seleccionada en un concurso) para mandar su manuscrito. Un escritor lo manda y punto.
Siempre ponemos el mismo ejemplo, pero ahora, gracias a Stiby2, podemos enseñar la foto. Iria G Parente se encajó en una conocida librería y se puso a contar libros, a ver cuántos eran de autores y cuántos de autoras. Aquí los resultados:

Con los datos en la mano, es evidente que se publica a menos autoras que autores, que se publicita a menos autoras que autores y que, evidentemente, se compra a menos autoras que autores. Ergo se lee menos autoras que autores. Es de cajón.

Ante este panorama, que alguien afirme que es que no mira si quien firma el libro es hombre o mujer no solo es mentira y no solo es sonrojante: es, en cierto modo, dejadez e irresponsabilidad.

Es estar mirando hacia otro lado, contribuir a la invisibilización de las autoras. Es hacer las cosas mal y poner una excusa de mierda que te haga parecer súper lógico delante de ese grupo de personas que normalmente aplaude tu comportamiento a este respecto.
Por eso no nos cansamos de decir que iniciativas como #LeoAutoras , #AdoptaUnaAutora , o proyectos como @LaNAveInvicible son necesarios como comer. Y siempre remaremos a su lado.

Y de todos modos, pongamos que es cierto. Que no miras quién firma el libro. Ve a tu estantería y averigua a cuántas autoras te estás perdiendo. A lo mejor deberías empezar a mirar el nombre que figura en la tapa y hacer un ejercicio consciente por cambiar esa realidad.

El discurso de “es que no miro quien firma, solo me importa la literatura” puede ser peligroso cuando no es veraz. Flaco favor le haces a ese ente que se supone que adoras, La Literatura, si contribuyes a su empobrecimiento negando la realidad de las escritoras.
La responsabilidad aquí es vertical también. Es cosa de lectores y lectoras, que podrían cambiar las cosas, sí, pero también de editoriales. Un discurso como este, puesto en boca de una editorial, es aún más nefasto. Y es una falacia, de manual.
“No publicamos a autoras porque no nos damos cuentas. Solo miramos por la literatura, no por quien firma”. Pues…oye, sois unos inconscientes. Y estáis perpetuando un comportamiento terrible ¿esa es vuestra contribución a la Literatura?

Y es una pena que esto lo firme un editor, Israel Alonso, sí, hombre. Porque no debería ser necesario. (fin del hilo)

Corolario: hemos mencionado a La Nave Invisible, pero no podemos dejar de mencionar a Café con Leche o cronoCiFi , desde el punto de vista editorial. No son las únicas, pero son.

no critiques, crea

1 Comentario

  1. La desigualdad y la discriminacion son consecuencias innatas del egoísmo humano. Existen en toda la naturaleza y hacen parte de esta. Son consecuencia de la evolución y la selección natural. Es innegable la discriminación de la mujer en todos los campos y planos; familiar, sentimental, sexual, profesional, laboral, social, étnico, religioso y cultural. Discriminación y Desigualdad existen desde que el hombre existe y probablemente, incluso desde antes. La herencia patriarcal sin duda promueve estos fenomenos y los perpetúa, pero también lo hace la herencia matriarcal. La discriminación no sólo se limita a una lucha de generos, también los hombres padecen de discriminación y desigualdad por parte de otros hombres o mujeres (en menor medida). La autora pregunta, en relación al tema leer más autores que autoras, “¿la elección ha sido realmente tuya?” aludiendo a la intencionalidad de los editores y su selectividad preferentemente masculina.
    Yo me pregunto y le pregunto a Eva: ¿la elección no inducida existe?.
    En mi opinión, una eleccion siempre esta unida a una circunstancia que puede ser intencional o no. Las elecciones que hacemos son en su casi total mayoria inducidas. Ejemplos podemos ver, donde miremos. Las aves inducen a sus pichones a dejar el nido y lo propio hacen los humanos con sus hijos. Se educa para tomar la elecion de abandonar el nido. Cualquier manada induce a sus miembros a tomar la eleccion de irse, quedarse no es parte de la elección.

    La humanidad es una sociedad piramidal y desde que existe el egoísmo y el interés comercial, la elección está prisionera del gusto y la preferencia de quien está mas arriba. Nadie escapa de tener gusto propio. Ni el dueño de la editorial, ni el dueño de las palabras del texto o el análisis.
    Son poquísimas las personas, que logran tener un equilibrio igualitario. Nadie que lo logre, tiene incluso la seguridad de mantenerlo siempre. El pensamiento independiente es uno de los procesos mas difíciles de construir. Construirlo requiere mucho tiempo. Es un proceso delicado y fragil, que muchas veces se rompe consiente o inconscientemente. Sin dudas, es absolutamente nocivo y tóxico cuando la ruptura del pensamientio independiente es consiente. Esta ruptura es la que el interés comercial siempre impulsa. Se ve no sólo en las casas editoriales, también en todos los medios de comunicación: televisión, radio, prensa escrita y revistas de opinión. Esto se debe a que su subsistencia y crecimiento están atados al interes comercial y rentabilistico .
    Muchas veces miramos demasiado el problema y eso desenfoca las soluciones. Me pregunto, en la era de las tecnologías, ¿es mas valioso y significativo escribir para publicar en una editorial, que escribir en un blog independiente y libre? ¿Es de mejor calidad lo que publica una editorial, a lo que una autora o autor puede publicar directamente en sus propios medios de difusión? ¿Es exclusivamente necesario recurrir a una gran casa editorial para imprimir y publicar un libro y diversas copias?.
    ¿Cuantas veces realiza un pintor un cuadro? ¿Hace múltiples copias, para que sea más destacable y admirado? Cuando se tiene la oportunidad de visitar una sala de pintura en cualquier museo o galeria, la imagen mas normal es ver a los visitantes amontonados cerca de las exhibiciones.
    Si damos mas importancia al hecho de estar presente de manera física en una librería, se corre el riesgo de abandonar lo verdaderamente fundamental, el placer de escribir, así sea para un sólo lector.
    ¿Debe ser la autora o el autor el que busca a la lectora o al lector? cuando el interés rentabilistico prima, es entendible la búsqueda de la casa editorial como método de disfusion.
    En mi opinión las librerías con el paso del tiempo irán perdiendo espacio, hasta ser recuerdos en salas de museos, eso mismo enfrentarán las casas editoriales, por motivos económicos y ecológicos.
    En todos los campos del conocimiento, se ha establecido, reproducir el esquema piramidal como un dogma. Existe el errado concepto de que, sólo las editoriales de mas renombre, tienen la exclusividad o son garantía de la calidad. Son en mi opinión mitos, paradigmas a romper.
    Bajo esa mismo alineamiento, emergen los “mejores” restaurantes, determinados por la “Guía Michelín”, sin embargo me brinda más de placer el arroz de mi mamá. También existen los Grammy, los Oscar, los premios locales de periodismo, donde “oráculos” determinan subyugados a la parcializacion del gusto propio, la excelencia.

    En mi opinión las casas editoriales no tienen por objetivo principal la contribución a la literatura, su objetivo primordial es generar y dinero, por encima de la literatura misma.
    Peca un poco de ingenua la autora, buscando un espacio donde
    En mi opinión a veces el mejor camino es hacer un propio camino.
    Sólo en esa situación podemos responder al cuestionamiento de la autora: “¿la elección ha sido verdaderamente tuya?” de paso evitaremos entrar en el debate de la discriminacion y la desigualdad y quien ganara sera el aporte a la literatura.

    Personalmente no elijo un libro por el género de la persona que lo escribe, sino por mi interes por un tema. La fuerza argumentativa, analítica y crítica del contenido, determinará sí me merece el tiempo de volver a leer su pluma.

    Tengo duda de lo último que aparece en el texto “no critiques, crea”
    ¿Es malo criticar?
    ¿Cómo mejorar sin el aporte de la critica?
    Me tomo el atrevimiento de mencionar a la autora, fijarse más de la redacción, me fue confusa por momentos, y al comineso, hubo repeticion de una frase.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*