“Yo apoyo el paro”: cuando los egipcios apoyaron a Israel


Por: Edimar Ortiz


Uno de los hechos llamativos durante la protesta social que se ha llevado a cabo en Colombia desde el 28 de abril de 2021, ha sido que los distintos locales comerciales, e incluso algunos bancos -aunque en su mayoría sólo ponen un recubrimiento de madera-, han puesto mensajes de un supuesto apoyo al paro nacional, de su inconformidad con las iniciativas de reforma tributaria y a la salud o, simplemente, de apoyo a los jóvenes. 

El hecho no es nuevo, ya en las protestas de noviembre de 2019 se había visto carteles semejantes. Pero no deja de ser llamativo, sobre todo si se tiene en cuenta que durante las protestas los locales comerciales bancarios y comerciales y el transporte público siempre han sido atacados. ¿Cuál podría ser la causa de ese repentino apoyo de comerciantes y empresarios a la protesta social? Lo que sigue es un intento por dar respuesta a dicha pregunta.

En Éxodo, 11, 4-5, Yahvé le dice a Moisés que en la noche recorrerá Egipto y morirán todos los primogénitos que vivan en Egipto. Así mismo, Yahvé promete no tocar a Israel, sin embargo, deberán pintar con sangre de cordero en los postes y el dintel de las casas, ya que: 

Yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Yahvé. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto (Éxodo, 12, 12-13).

Es claro que la sangre de cordero sobre las casas es la señal que ahuyenta la última plaga, la violencia divina, esa violencia divina cae sobre aquellos que no han puesto la señal, haciendo justicia. Así como en el relato del Éxodo, los mensajes de apoyo al paro parecieran ser más una forma de evitar la plaga de la protesta social que un apoyo real a los protestantes.

En este punto es importante retomar el concepto de violencia divina que Walter Benjamin desarrolla en su ensayo Para una crítica de la violencia. Dicho ensayo lo abre Benjamin señalando que dicha crítica se define como la exposición de las relaciones entre la violencia y el derecho y la justicia. Es así como Benjamin distingue entre dos tipos de violencia: una violencia mítica que es fundadora y conservadora del derecho, es decir, del derecho positivo, y una violencia divina que implica la verdadera justicia, ya que es una violencia que no pretende constituir ni conservar ningún orden jurídico y no derrama sangre. 

La violencia mítica al instituirse como orden jurídico tiene como principio el poder y busca conservarse a través de la ley, por tanto, excluye y deslegitima cualquier otra violencia, de tal forma que la violencia mítica y la violencia no pueden coexistir. Por el contrario, la violencia divina tiene por principio la justicia la cual no puede realizarse a través de la ley positiva, lo que lleva a Mar Rosàs (2019) a afirmar sobre el trabajo de Benjamin que la violencia divina es ajena al Estado y la ley, incluso la realización de la justicia implicaría la destrucción de la ley a través de la violencia divina, porque la ley y la justicia son excluyentes.

Benjamin reconoce que la violencia divina se ha manifestado en la tradición religiosa, tal vez una de esas manifestaciones de violencia divina es la que se narra en el relato del Éxodo al cual se ha aludido arriba. La violencia divina se manifiesta quitando la vida de los primogénitos de Egipto y destruyendo la ley, aboliendo la esclavitud del pueblo de Israel, sin derramar sangre, sólo aquellos que pusieron la señal sobre las puertas de sus casas se salvaron de la muerte de sus primogénitos.

Tal vez los carteles puestos en el frente de los locales comerciales y bancarios no implican una verdadera adhesión o apoyo a la protesta social ni sus causas, tal vez sólo son una forma de apropiación, muy propia del capitalismo, de aquello que se le opone. En últimas, tal vez ese apoyo sospechoso a la protesta social sea la señal para no ser fulminado por la violencia divina que realiza la justicia, los egipcios mostrando su apoyo a Israel por temor a la plaga. No obstante, cabría preguntarse: ¿qué pasaría si el faraón hubiese pintado la puerta de su palacio con la sangre del cordero? Mientras tanto, aquellos que participan de la protesta social parecen celebrar un simulacro de pascua previa a la improbable liberación.   

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