Salud

Vacunas de coronavirus: cuántas hay, cuando llegarán y cuáles son mejores

•Los proyectos de los laboratorios de Pfizer y Moderna son los más avanzados y han anunciado una fiabilidad superior al 90%

•Para su desarrollo algunas utilizan una tecnología nueva basada en un ARN mensajero

El gobierno presenta el plan nacional único de vacunación contra el coronavirus


A menudo se puede escuchar la expresión «la », tan repetida por los medios de comunicación, como por los científicos o médicos. Sin embargo, no es correcto, puesto que no hay solo una en ensayos o pruebas, sino que hay hasta 320 en investigación en la actualidad. De todas esas, sonarán más la de Pfizer, Moderna, y ya más lejos «la de Rusia» o «la china». Las buenas noticias se dieron hace apenas unos días, cuando se confirmó que la eficacia supera el 90% en la fase 3 en algunas de ellas, algo que da esperanzas de acabar con la pandemia del Covid-19.

A pesar de todo, quedan todavía muchos datos por esclarecer, como la duración de la inmunidad, o cómo afecta a jóvenes o mayores. ABC repasa algunos aspectos clave para entender el desarrollo de las dosis contra el  y cómo funcionan.

¿Cuántas fases tiene el desarrollo de la vacuna?

En un primer momento se establece un estudio de laboratorio, para comprobar que existan antígenos naturales o sintéticos, que ayuden a parar la enfermedad. Posteriormente, estos ensayos se prueban en animales como ratones o monos, para certificar su eficacia. Es entonces cuando ya se pasa a una triple fase que toda vacuna tiene que pasar.

– Fase 1: en la primera, se empieza a experimentar con humanos, una muestra reducida de adultos sanos que no supera las 100 personas. El objetivo es demostrar que el proyecto es seguro, y que puede mostrar si provoca efectos inmunológicos y biológicos.

– Fase 2: en la segunda fase, la muestra se amplía a las 200/500 personas, y ya no tienen por qué ser gente exclusivamente sana. Aquí se comprueba la eficacia de las dosis y cómo administrar mejor el medicamento.

– Fase 3: en esta última etapa serán miles de personas los voluntarios que se pongan la vacuna, con el objetivo de detectar más posibles efectos secundarios. Una vez que se hayan aprobado todas las fases, la empresa desarrolladora pide la autorización a Sanidad. En el caso de España es la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que depende del Ministerio de Sanidad. Con la aprobación de las autoridades se procede a la fabricación masiva. Asimismo, existiría una última fase que realizan las empresas, para comprobar cómo funciona a gran escala.

 

 

¿Qué tipos de vacunas existen?

En la actualidad hay cuatro tipos de vacunas. La vacuna viva atenuada es aquella que porta el virus debilitado, con la ventaja de que puede durar toda la vida, con uno o dos pinchazos. Por ejemplo, para tratar el sarampión, paperas, rubéola o la varicela se usan este tipo de dosis. Su versión contraria es la vacuna inactivada, que usa la versión muerta del germen que causa la enfermedad. Estas no tienen una respuesta tan fuerte y duradera, por lo que es preciso que se necesiten varias dosis para poder adquirir inmunidad. Uno de los ejemplos más claros es la vacuna de la gripe.

El tercer tipo de vacuna que existe es la de subunidades, recombinantes, polisacáridas y combinadas. Esta porta alguna parte específica del virus, como su proteína, azúcar o cápsula, que actúa sobre partes clave del germen. La limitación que tiene es que es probable que se necesiten vacunas de refuerzo para obtener amplia protección. La hepatitis B y el virus del papiloma humano se curan con este tipo de vacunas.

Por último, están las de toxoides. Esto recoge el producto nocivo fabricado por el germen que causa la enfermedad para crear inmunidad en las partes del virus que causen la enfermedad. La difteria y el tétanos precisan de esta vacuna.

Tecnología para derrotar al coronavirus: ARNm

Las vacunas que se están desarrollando en estos momentos no tienen nada que ver con las ya existentes, ya que se está basando en una tecnología de ARN mensajero. Y es que, en lugar de introducir un patógeno atenuado o parte de este, el ARNm lo que hace es mandar una serie de instrucciones a nuestro organismo para que reaccione y desarrolle el antígeno para proteger del . En el caso de este coronavirus, su antígeno es la proteína S –la espiga–.

Los primeros ensayos con este tipo de vacuna comenzaron hace ya dos décadas con ratones, pero no ha funcionado con humanos. Otro de los inconvenientes a tener en cuenta es que se degrada de forma muy fácil. De hecho, Pfizer ya indicó que sus dosis necesitan una refrigeración de -80 grados centígrados. Todo ello dificulta su distribución y su almacenamiento.

¿Cuáles son las vacunas candidatas a funcionar?

Aunque hay al menos 320 vacunas en todo el mundo en desarrollo, solo han sido once las que han logrado pasar a fase 3, y por lo tanto más posibilidades de lanzarse al mercado a finales de 2020 o principios de 2021. Así están se encuentran todas:

– Pfizer/BioNtech/Fosun Pharma: usa el tipo experimental del ARNm. Se ha probado ya en casi 44.000 personas de varios países, en los que se incluye EE.UU., Argentina, Brasil, Alemania o Turquía. Las últimas noticias han sido buenas, ya que en estudios preliminares se ha dado una eficacia del 90%. Por contra, requiere una temperatura de -80 grados para la conservación de esta. La fecha de aprobación para la comercialización está prevista a finales de 2020, con una capacidad de producción de 50 millones de dosis. Para 2021 pretenden tener 1.300 millones más. La Unión Europea ya firmó un acuerdo para adquirir dosis cuando estén listas.

 Moderna/ NIAID: También usa el ARN mensajero y es la vacuna norteamericana por excelencia. 30.000 personas son las que se han inyectado sus dosis en EE.UU. y también se espera que esté lista para finales de 2020, aunque su producción no estaría de forma inmediata, sino para el año que viene, donde esperan la fabricación de entre 500 a 1.000 millones. Además, la Unión Europea está negociando con esta empresa para recibir sus vacunas. Un acuerdo que puede producirse en breve.

– Cansino: es una vacuna que ya se ha inyectado desde este verano en sectores estratégicos de la sociedad, como uso militar y sanitarios. Viene de China y no utiliza el ARN, sino el vector viral, que modifica el virus y lo introduce en el núcleo de una célula. Se ha experimentado ya con 40.000 personas en Rusia y Pakistán. Su producción masiva no estará hasta 2021, cuando se hagan entre 100 y 200 millones de dosis.

– Gamaleya: proviene de Rusia y es la que a priori antes sacará su producción al mercado, con 500 millones de dosis por año. La vacuna se basa también en vector viral, ya se ha inyectado en 40.000 personas de Rusia y Bielorrusia.

– Johnson & Johnson: esta conocida empresa de jabones, entre otros de sus productos, usa el vector viral y se ha probado en 60.000 voluntarios de varios países, entre los que hay que incluir EE.UU., Argentina, Brasil o Colombia. Será el año que viene cuando empiece su producción masiva, con 1.000 millones en todo el mundo en 2021. Es otra de las empresas que ha firmado convenio con la Unión Europea.

– AstraZeneca/Universidad de Oxford: usa el vector viral, probado ya en 30.000 personas en Reino Unido, Brasil, India, EE.UU. y Perú. Es de las pocas vacunas que no tiene una fecha todavía prevista para la producción, aunque quieren fabricar 3.000 millones de dosis en el mundo. La Unión Europea también firmó un acuerdo con ellos.

– Sinopharm: esta empresa china se desmarca del tipo de vacuna que usan sus homólogas, ya que se centra en los virus inactivos. A pesar de estar hecha en China no se ha probado en este país, sino que han sido 45.000 personas de Bahréin, Egipto, Jordania, Emiratos Árabes, Argentina y Perú. Desde el verano de este año tienen la aprobación para la comercialización, con una capacidad de producción estimada de 300 millones por año.

 Sinovac: esta vacuna es similar a la de Sinopharm, en cuanto a su capacidad de producción y su fecha de comercialización, aunque se ha probado en menos personas, unas 13.000, en países como Brasil, Indonesia y la propia China.

– Novavax: utiliza el tipo de vacuna de subunidad proteica. Proviene de EE.UU., aunque se ha probado en 30.000 personas de Reino Unido. Será a partir del año que viene cuando tenga la aprobación para la comercialización, aunque para este final de año tiene previsto tener cien millones de dosis. Para 2021 serán aproximadamente 2.000 millones.

– Bharat: utiliza virus inactivo y viene de la India, donde 26.000 personas se han inyectado esta vacuna. Aunque pasó a la fase 3, es una de las más retrasadas con respecto a las anteriores, ya que tiene previsto una fecha de comercialización para el segundo trimestre de 2021. Aún no tiene una estimación de las dosis que producirá.

Además de todas las mencionadas, la Unión Europea apuesta por otras empresas como Sanofi/GSK, pese a estar todavía en fase 2. Usa subunidades proteicas y será a finales de año cuando pueda avanzar, aunque no se espera que esté disponible su vacuna hasta el verano de 2021. En el mismo escenario se encuentra CureVac, que usa el ARN mensajero. A finales de 2020 espera pasar de fase y producir 100 millones de dosis. La diferencia con la de Pfizer es que esta puede conservarse en una nevera, según la compañía.

Por su parte, España tiene derecho a 20 millones de dosis de Pfizer/BioNTech, 30 millones de AstraZeneca y Sanofi/GSK, 20 de Johnson & Johnson y 40’5 de CureVac. En el caso de que Moderna pueda finalmente llegar a un acuerdo con la Unión Europea recibiría 8 millones.

¿Qué efectos secundarios tiene la vacuna?

Algunos voluntarios de la vacuna de Pfizer desvelaron en una entrevista para la CNN los efectos secundariosque sufrieron tras inyectarse las dos dosis de la empresa. Una mujer de 45 años explicó que sintió «fiebre, dolores de cabeza y malestar general, como si fuera una gripe». Estas molestias se agravaron con el segundo pinchazo. Otro de los voluntarios relató que sufrió «como una resaca», después de que le administraran las dos dosis. En los dos casos recibieron la vacuna y no el placebo.

Asimismo, AstraZeneca informó el pasado mes de septiembre que uno de sus voluntarios tuvo una mielitis tras recibir la vacuna, por lo que tuvieron que parar los ensayos de forma temporal. Más tarde la empresa admitió que no tenía nada que ver con el remedio contra el coronavirus.

También, una voluntaria de Moderna informó de otros efectos secundarios de la vacuna en la cadena NBC: «La primera dosis no es gran cosa. Pero la segunda dosis te dejará sin vida por un día… Tendrás que tomarte un día libre después de la segunda», explicó. Otro de los voluntarios confirmó estos síntomas, que parecen desaparecer tras el primer día con la vacuna.


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