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Nikola Tesla, Genio del futuro

Nikola nació el 10 de julio de 1856 en Smiljan, Imperio Austriaco. Hijo de un sacerdote ortodoxo, y bastante docto según lo describe el propio Nikola, que quería que su hijo siguiera sus pasos en el sacerdocio. Pero a Nikola le interesaban cosas más terrenales que espirituales. Eran tantos sus deseos que capoteó la muerte para ir tras ser un ingeniero. Cuenta que cuando estaba en su lecho de muerte, a la edad de catorce años, sufriendo del letal cólera que ya había cobrado millones de vida, le dijo a su padre que si lo dejaba ir tras sus deseos de ser ingeniero, él se levantaría de la cama y se curaría del mal. Así fue.

Al genio siempre lo cautivó la naturaleza, sus fenómenos. En alguna ocasión, aún muy pequeño, mientras acariciaba a un gato negro y sentía la estática al frotar su lomo, le preguntó a su padre qué era esto, mientras su madre estaba fastidiada e inquieta por el chasquido que salía de ese simple gesto. El padre que era un hombre que tenía muchas respuestas para muchas preguntas, al fin se atrevió a contestar con “esto no es más que ”. Nikola tan solo contaba tres años y se dio cuenta de que la naturaleza era un gato gigante y quien acariciaba su lomo era Dios.

La historia ha desconocido el genio de este gigante, pero como han dicho muchos sabios, los grandes hombres sin, por lo general, intempestivos. Y no era la excepción. Un hombre que salió de su pueblo, hacia Paris, uno de los centros de la de Europa, y ahí logra una colocación en la Continental Company. Charles Batchelor, colaborador temprano, agente comercial y caza talentos de , se dio cuenta rápidamente de la grandeza del genio de Tesla y lo envío al centro técnico y científico del universo. Así fue como Tesla terminó en para siempre. Allí empezó a trabajar para pero no por mucho tiempo ni sin darse cuenta de que éste sería su máximo competidor. era un genio no solo de la invención sino de los negocios y el marketing, sabía que no solo se debía inventar, sino además patentar y vender, no en vano era hijo del imperio de la ciencia y la , además del capitalismo. A se le atribuyen numerosos inventos, pero sobremanera por su genio comercial y su ojo felino en los negocios.

A Tesla la historia lo mantuvo en el olvido y hay quienes afirman que murió en la pobreza, cosa que está lejos de ser cierta, aunque es un mito que él sin duda alguna ayudó a crear: le gustaba gastar a manos llenas, tenía una personalidad maniática y sufrió desórdenes alimenticios. Las últimas dos décadas de su vida no comía sino leche con miel, y esto cimentó su ya delgada figura. Vivía a gusto no en casas sino en hoteles de la ciudad de Nueva York. Y en uno de estos hoteles murió, solo a la edad de 87 años.

La historia lo olvidó pero de manera momentánea, hoy por hoy muchos estudian su vida y se apasionan por sus inventos e ideas. Le han hecho homenajes de todos los vientos, tanto que , uno de los grandes de la tecnología, puso a su empresa de autos autónomos e impactantes su nombre.

Los aportes de Tesla al mundo moderno y contemporáneo fueron muchos, entre los más importantes, y ahora conocidos, se cuentan la generación y distribución de , la transformación de oscilación: la bobina Tesla, el motor polifásico de inducción, y el teleautómata. Este último invento sentó las bases de toda la industria autónoma que se está desarrollando en el mundo entero, sobre todo en la industria automotriz. En este momento empresas como , Tesla Motors, , , están trabajando sobre las bases sentadas de Nikola Tesla, un genio del futuro, que desdeñaba las riquezas y los negocios por considerarlos innobles. Como él mismo sentenció: “El presente es de ustedes, pero el futuro, por el que tanto he trabajado, me pertenece”.

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