La visita del Papa Francisco a Colombia

El primer americano es el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio, de 76 años, arzobispo de Buenos Aires. Es una figura destacada de todo el continente y un pastor sencillo y muy querido en su diócesis, que ha visitado a lo ancho y a lo largo, incluso trasladándose en medios de transporte público, en los quince años de ministerio episcopal. En la capital argentina nació el 17 de diciembre de 1936, hijo de emigrantes piamonteses: su padre, Mario, era contador, empleado en ferrocarril, mientras que su madre, Regina Sivori, se ocupaba de la casa y de la educación de los cinco hijos. Jorge Mario el 13 de marzo, del año 2013 fue elegido , el número 266, elegido por los 115 cardenales bajo cónclave en su segundo día en la capilla Sixtina del . Sus conexiones, y su pasado, han sido muy cuestionados, pero más aún, es la orden sacerdotal a la que pertenece, la Compañía de Jesús. Pero esto es harina de otro costal.

La del Papa en ha estado plagada de controversia como acontece por lo general en nuestro país por cada movida o no. EL Papa venía de invitado y se gastaría aproximadamente 35 mil millones de pesos en su fastuosa . Logística, seguridad, transporte, hotelería y otros detalles más costarían la importante . No faltó el que anuncio que este país de laico solo tenía el nombre en una constitución rancia e inservible, la famosa constitución del 91 consagró a nuestro país como laico y empieza rezando en su articulo 1 de la siguiente manera: “El pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la , dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político, económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana, decreta, sanciona y promulga la siguiente” (…) pero sigue en el “Artículo 19. Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley.” Y la crítica hacia el Estado por invitar al máximo de la Iglesia Católica a nuestro país no tenía un fundamento del todo válida, pues aunque los lo reconocen como el representante de Cristo en la tierra, cuya autoridad espiritual no solo se ejerce en las 44 hectáreas del Vaticano, sino en 1 millón 200 mil en el mundo, también es un Jefe de Estado. El Papa es el jefe del estado ciudad del Vaticano, el mas pequeño del mundo tanto en territorio como en población, tiene plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial. El vocero de la Arquidiócesis de Guayaquil explica que él que quien gobierna, enseña, dirige, aconseja; es maestro, padre.

Así que la crítica es del todo infundada; no estábamos invitando al jerarca del catolicismo, sino al jefe de Estado del Vaticano. Y es más, estábamos pagando un dos por uno, pues no podemos decir que el papa no lo fuéramos a ver como el máximo jerarca de la iglesia católica, pero pasamos la invitación al hombre de Estado, un hombre de Estado que necesitábamos para ayudar a legitimar un acuerdo de paz el cual necesitamos dejar afianzado en la mente de los colombianos y además de afianzado blindado desde todos los flancos, sobre manera desde una sociedad que comprenda que necesitamos caminar unidos hacia la legitimación de los de paz firmados con las . Y para esto necesitábamos a el Papa Francisco, y no por nada somos el séptimo país con más católicos en el mundo. Colombia tiene 45,3 millones de católicos. Brasil está en el primer lugar con 172,2 millones, México el segundo con 170,9 millones, Filipinas ocupa el tercero con 86,3 millones, Estados Unidos el cuarto con 72,3 millones, Italia el el quinto con 58 millones, Francia ocupa el sexto con 48,3 millones.

La crítica es infundada totalmente, porque no preguntamos lo mismo cuando viene el primer mandatario de los Estados Unidos. Para la última visita del Barack Obama a Colombia, el Estado Colombiano se gastó la no despreciable cifra de 70 millones de dólares aproximadamente, mucho menos de lo que se gastó en Francisco.

no critiques, crea

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