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La líder birmana Suu Kyi ha sido advertida por la ONU.

Antes de pronunciar un discurso a la nación el martes 19 de septiembre , el ministro de , Boris Johnson, pidió una reunión sobre la crisis al margen de la Asamblea General de la en Nueva York

Reino Unido lideró las potencias mundiales que este lunes fijaron su posición a de posibles acciones si su , Aung San Suu Kyi, no hace algo para poner punto final a una cruzada contra la minoría musulmana rohinyá.
En una reunión al que acudieron la embajadora estadounidense, Nikki Haley, y el viceministro de Relaciones Exteriores de Birmania, Johnson señaló que la violencia en el estado de Rakhine era “una mancha en la reputación del país” tras su trasformación a un gobierno democrático.
“Por eso, Birmania no debe sorprenderse de encontrarse bajo escrutinio internacional y en la agenda del Consejo de Seguridad”, dijo Johnson.

“Nadie quiere ver un retorno al gobierno militar, por lo que es vital que Aung San Suu Kyi y el gobierno civil dejen plenamente claro que estos arbitrariedades deben detenerse”, agregó en un comunicado.
Haley, en tanto, calificó la reunión como “productiva”, pero expresó su alarma por la falta de avance en el tema. “Estados Unidos continúa instando al gobierno de Birmania a poner fin a las operaciones militares, conceder acceso humanitario y comprometerse a ayudar al retorno seguro de los civiles a sus hogares”, dijo.
Otros países representados en la reunión fueron Bangladés, principal destino de los refugiados que huyen, Australia, Canadá, Dinamarca, Indonesia, Suecia y Turquía, según Gran Bretaña.

Ha sido tal el escrutinio por parte de occidente que hay voces que piden que se le retire el premio a Aung Suu Kyi por su mirada y actuar pasivo frente a la campaña contra la minoría musulmana de los rohinyá. Los rohinyá es una minoría musulmana que está siendo fuertemente diezmada desde hace tiempo, y que tiene una aceptación más que mala en el país de mayoría budista y sobremanera por la casta bamar, etnia predominante en Birmania. Para los detractores de Aung San Suu Kyi ella es de esta misma percepción, es decir, detesta a los rohinyá y de ahí su silencio, para otros su silencio tiene que ver con proteger el frágil proceso democrático que está viviendo el país y no quiere alentar a los militares y brindarles un pretexto para iniciar un levantamiento armado que los lleve nuevamente al poder, si es que alguna vez lo han abandonado. Sea como fuere, occidente ya prendió las alarmas y pide que el extermino a esta minoría o sino anuncian fuertes intervenciones diplomáticas, políticas y si es el cado militares y económicas.

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