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Iván Velázquez y la crisis política en Guatemala

Por Alexander Quiñones Moncaleano

es un antioqueño nacido el 12 de mayo de 1955. Estudió derecho en la Universidad de Antioquia. Cuando aún cursaba su carrera trabajó como auxiliar de un juez penal en Medellín en los años 80, cuando Pablo Escobar tenía azotada a la ciudad. Luego, como presidente del Colegio Antioqueño de Abogados, abrió crudos debates sobre el papel de la institucionalidad frente al avance de las mafias de Escobar.
En esos debates Iván Velázquez se ganó una voz y un puesto en la vida pública del país, siendo reconocido por Alfonso Gómez Méndez que lo nombró director de Fiscalías de Medellín en el periodo de 1994 a 1997. Ocupando este cargo tuvo su primer pero no último encuentro con Álvaro Uribe Vélez. Pues el ahora magistrado auxiliar fue el responsable de investigar en esa época las masacres del Aro, de Ituango y de la Granja, cometidas por los paramilitares con la complicidad de militares cuando Uribe era Gobernador de Antioquia.
Como nos lo contó en su debido momento La Silla Vacía, “también en ese cargo, Velásquez logró el 30 de abril de 1998 el allanamiento del Parqueadero Padilla, donde encontraron toda la contabilidad de los hermanos Castaño, convirtiéndose en la primera investigación que rastreó las huellas económicas de las AUC. Un año después, Velásquez renunció a la Fiscalía, pasó brevemente por el tribunal administrativo de Antioquia y en el 2000, se convirtió en magistrado auxiliar del magistrado de la sala Penal de la Álvaro Orlando Pérez.”

Velásquez lleva en ese cargo los últimos diez años, un cargo que no mostraba ningún interés para un hombre con sus cualidades. Pero en 2007, fue nombrado coordinador de una comisión especial creada por la Corte Suprema para investigar la parapolítica. Y a partir de entonces, Velásquez se volvió epicentro de las agresiones por parte del gobierno de Uribe contra la Corte Suprema. La persecución contra Velázquez fue llevada hasta el extremo de infiltrar su escolta, interceptar las comunicaciones de su familia, tanto era la inquina contra su nombre que hubo un famoso caso conocido por los colombianos como el montaje “”, que involucraba la declaración del paramilitar alias que terminó retractándose y dejando en evidencia al gobierno Uribe que quería enlodar y desprestigiar las funciones de la Corte Suprema. El país se dio cuenta que había lodo que venía de un sector del gobierno reaccionario y sin consideración por los medios para alcanzar sus fines. Había muchas cosas por aclarar, se retractó y todavía quedaban muchas preguntas que resolver para aclarar todo el asunto de desprestigiar al togado: ¿cómo llegó la carta de a la Casa de Nariño? ¿Qué papel jugó el cuerpo de inteligencia de ese entonces en todo esto? En ese momento eran dudas, hoy por hoy ya se han dado respuestas a muchas de las preguntas que quedaron sin respuesta en ese año de convulsiones políticas. Iván Velázquez no se amedrantó con las persecuciones sobre él ocurridas y ahora sabemos que tiene un absoluto respeto por el Imperio de la Ley y que da la pelea contra poderosos.

Hoy otra vez volvemos a saber de él por la que acaba de desatar en . Cuando el presidente Jimmy Morales trató de expulsar del país al avezado abogado, denominándolo persona non grata en el país que gobierna. Iván Velázquez llegó a en el 2015 designado por la ONU en una comisión anticorrupción siendo el titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en (). No obstante que la orden fue detenida temporalmente por la Corte de Constitucionalidad, máxima autoridad judicial del país, la postura de Morales suscitó todo tipo de declaraciones, y repudio en varios sectores que provocó la renuncia de la cúpula del Ministerio de Salud. Por ahora Iván Velázquez se queda en y Jimmy Morales tendrá que dar explicaciones sumarias a la sociedad de su país por querer acallar una corte y un personaje que es legítima y está haciendo un trabajo para que deje atrás escándalos de corrupción, y pase a trabajar por la transparencia .

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