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Delfines, vacas sagradas, herencia y política malsana

Por Alexander Quiñones Moncaleano

En los últimos años he sentido la necesidad de investigar sobre el acontecer político colombiano. una necesidad nacida de ver la miseria presente en el país. En el año dos mil trabajé en una ONG que se dedicaba a brindar atención primaria a la población más necesitada del territorio. Y trabajando ahí me di cuenta que los cordones de miseria existentes en Colombia son enormes. Bucaramanga, Medellín, Bogotá, Barranquilla, fueron algunas de las ciudades que recorrí visitando y haciendo trabajo social. donde iba eran filas de chicos esperando un mendrugo de pan. chicos que a duras penas daban sus primeros pasos en este planeta y ya les toca salir a mendigar un plato de lentejas. Ver cómo viven millones de personas en nuestro país me empezó a dar un prurito en mi conciencia moral y social. Dado ese paso, el siguiente era casi inevitable: ¿por qué suceden estas cosas? ¿cómo es que algunos tienen mucha riqueza y otros muy poca? La pregunta era inevitable e inenarrable. Cuando naces en una familia de clase media no te percatas de muchas necesidades que sufren otros de tus congéneres y conciudadanos; hasta que sales al mundo a ver la miseria en la que pueden llegar a vivir muchos colombianos, porque eso es lo que hay, miseria, cordones de miseria. pero ¿por qué sucede esto?, siendo Colombia un país con tanta riqueza material.

Antes de tratar de contestar esta pregunta, antes debemos hablar de cifras, estadísticas, cobertura y leyes. Más de 65 millones de colombianos estaban desplazados forzosamente a finales de 2015, comparados con 59,5 millones 12 meses antes, según el informe anual de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Colombia, con 6,9 millones de casos, Siria, con 6,6 millones, e Irak, con 4,4 millones, son los tres países con más desplazados internos, sin embargo en Colombia se trata sobre todo de desplazados de largo plazo. “En Colombia, pocos desplazados internos retornaron a sus lugares de residencia y el gobierno reportó 113.700 nuevos desplazados, indica el ACNUR en su informe que cubre lo ocurrido en 2016.

Y en cuestión de a Colombia, según la Contraloría General de la Nación, se le roban 50 billones de pesos cada año; y sobra decir que las cifras oficiales siempre se desfasan con creces. Esto quiere decir, que entre grupos armados, políticos corruptos y mafias organizadas, el país se va al caño, los niños no se educan, los jóvenes se pierden en el estiércol y los adultos padecen un sistema de salud pésimo. Y yo preguntándome por que hay tantos cordones de miseria. Al país se lo roban los políticos, y son tan cínicos que se lo heredan a sus hijos. Eso quiero explicarlo, cómo a nuestro país se lo heredan de padres a hijos, de tíos a sobrinos, de nietos a abuelos. Casos muy patentes de esto son nuestros cabrones: Los , Los Serpa, Los , Los Pastranas, Los , Los , Los Valencia, Los Uribes. Y la lista quizá siga, larga como largo y anchos son nuestros pobres.

Colombia Parece no tener salvación con estos chicos muy bien educados, en las mejores universidades del país y del mundo que apenas llegan ocupan curules, sillas de alta dignidad, pero en realidad lo que hacen es saquear nuestro país y nuestras vidas. Que les importa un comino cómo viven millones de niños en el país. Uno los ve en sus lustrosos trajes y costosos relojes, con esa cara tan bonita de tanta crema y cuidado. No entiendo las tripas que tienen estos muchachos que ya llegan con un pre-saber pues sus padres han hecho lo mismo que ellos cuando ellos eran chicos de tenis y palyeras. cuantos de ellos ya tienen cuentas en paraísos fiscales y sus famosas, pero incognitas cuentas offshore. De eso hablan entre ellos mismos en el club, en sus bodas, en sus bautizos, con un glenlivet 18 años en la mano.

Todo puede cambiar, y debemos buscar mecanismos para que esto no siga funcionando así y este biodispositivo logremos cambiarlo por otro. Hay muchas soluciones para este flagelo pero una que voy a tratar de explicar de manera corta tiene que ver con la democracia representativa. Si cambiamos eso, gran parte del problema está solucionado. Y no seremos los primeros en hacerlo y mucho menos en proponerlo. Ya los griegos, que fueron los pioneros de la democracia y estudio del Poder supieron que no se podía profesionalizar el Poder ni la . Y que los escaños en un senado debían ser por periodos cortos e intermitentes, pero ¿pregúntale a un Serpa o a un Galán que opina de este sistema? se Rasgaran las vestiduras como lo hizo Leónidas Bustos cuando se propuso que hubiese un tribunal de aforados que juzgara a sus pares magistrados de las Altas Cortes.

La vergüenza no les alcanza para hacer pasar tanta miseria por sus ojos. Pues gracias a nuestra clase política millones de personas pasan hambre y desolación sin siquiera tener la posibilidad de un cambio venidero. Mi pregunta es clara: ¿cómo harán para vivir todos los días de la manera tan tranquila como viven?

no critiques, crea

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