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Construir un imaginario femenino, el reto de las mujeres

Construir un imaginario , el de las mujeres-()

Por Eva Palié
@evapalie

Foto: archivofeminismoleonorg

Desde muy temprana edad me tocó defenderme de los maltratos de los hombres, primero de los cercanos, mi papá y mi hermano. De mi hermano directamente, de mi padre por interpuesta persona. No se si siempre tuve conciencia de esto o solo hasta ahora lo veo con claridad.

Mi hermano es mayor que yo un año, pero siempre fue un weimaraner, un tipo qu hoy mide 1,88 metros y es corpulento, no gordo, corpulento, de hombros anchos y brazos largos, muy parecido a mi padre, es de esos tipo que intimidan de primera entrada. Ademá de eso siempre prácticó jiu-jitsu y atletismo. Pero afortunadamente también pude practicar algo de eso. Pero aún así me daba unas tundas, que me dejaban moretones en mis piernas y espalda. Jamás le tuve miedo, jamás me dejé pegar sin responderle al menos con un madrazo. En ocasiones dormido me desquitaba de los golpes, así lo mantuve a raya, porque sino la cosa hubiese sido muy cabrona.

Mi papá nunca me golpeó, pero me maltrató como ningún otro hombre ha podido maltratarme. Con él aprendí que debía formarme en mi cabeza sobre todo, para no ser abusda por un tipo. Porque eso era lo que él simpre hizo con mi madre, abusarla y maltratarla día tras día. Y también comprendí que la responsabilidad del maltrato hacia una mujer en cierta manera es responsabilidad de ella, no en todos los casos, pero sí en una gran mayoría. Cómo es posible que una mujer sea maltratada todos los días de su vida y no haga nada para revelarse, para ser de una u otra manera una insumisa, una rebelde, una cabrona. Pero así son, así somos, pendejas que se dejan maltratar todos y cada uno de los días de su vida. Casos como el de mi madre veo a cada momento, amigas, primas, vecinas, compañeras de trabajo. Aguantando maltratos, infedelidades, malas palabras, gestos grotescos, y hasta golpes.

Cundo una mujer se deja maltratar consuetudinariamente es tanto o más responsable que su maltratador. Hay un hombre maltratador hay que dejarlo, y ojalá con uns cachos encima.

Los hombres maltratadores son como son por las mujeres que los han rodeado toda su vida. Desde su madre hasta la cabrona que se consiguen como esposas. No soporto ver a una mujer que se deja maltratar de manera consuetudinaria, eso no tiene nombre, esa parece que se lo merece, que le gusta y disfruta.

Por eso cuando me di cuenta que mi madre era maltratada por mi papá, también me di cuenta que todo eso se puede parar, que uno puede cambiar eso, y huir de un tarado maltratador. A un hombre maltratador solo le doy desprecio, así sea el hombre de otra mujer. Y claro que me he cruzado con imbéciles así, pero los huelo y no les doy demasiada pista, no les doy tiempo de que cojan vuelo.

La conciencia se debe abrir, expandir y saber que las trampas existen. Los hombres tienen mecanismos para tratar de amarrarlo a uno a sus maltratos, no todos, no todos los hombre son maltratadores, pero sí hay muchos.

Para alejarse de esos hombres violentos y maltratadores hay que construir un imaginario feminino robusto, fuerte y con un arraigo y rodearse de mujeres empoderadas y que le pueden servir a uno de norte, de ejemplo. Hay muchas mujeres fuertes, empoderadas, con una conciencia de género enorme, no para pelera con todos los hombres, pero sí con aquellos machos que creen que pueden mansillarnos y golpearnos hasta que se les de la gana. Claro que el apoyo de otras mujeres que sean fuertes es fundamental pero lo principal es el trabajo en solitario, conociendo cuales son tus debilidades y que aunque los machos en su mayoría son más fuertes que nosotras no por eso nos pueden golpear siempre, y hay que saber que al primer maltrato huye, alejate de ese ustúpido cabrón. A la primera infidelidad mandalo a la mierda o hazle saber que tu también puedes pagarle con la misma moneda, que tu también puedes y sabes disfrutar de tú coño.

El feminismo es importante no para luchar sempiternamente contra los hombres, pro sí contra los machos. Hay hombres maravillosos, y los he conocido. Les recomiendo a todas las mujeres del mundo que se acuesten, que cojan con muchos hombres, y dejen de pensar que por eso son putas, perras, zorras o vagabundas. Las más grandes y duras críticas de esta posición son las mismas mujeres. Que viven dicendoles putas a aquellas que se disfrutan el sexo de maravilla, no con uno sino con los que se les pegue la gana.

Ya saben lo que dicen, un hombre es perro y es lo mejor, una mujer es perra y es lo peor. Cambiémos pronto ese imaginario. Y salgamos a coger con muchos, y más si tienes veinte, y más si eres soltera. No dures con un tipo cuatro años cuando apenas acabas de cumplir 16, no seas estúpida. A los 16 debes haber tenido por lo menos dos novios, a los 20 5, y si te va bien y cnoces a un hombre inteligente casate con él a los 35. Bueno, no es una formúla, pero lo que sino hay que hacer es tener un solo puta novio en toda tu carrera universitaria. Sal, diviertete, ten sexo con muchos y muchas, prueba, disfruta y quitate la culpa a punta de psicotrópicos, sin exagerar.

En fin, los imagnarios se construyen y cambian trabajando duro y fortaleciendo el espíritu y la mente, y nunca olvides el cuerpo. Al fin al cabo el cuerpo es el vehículo. No te creas todo lo que te digan, ni siquiera esto que te acabo de decir.

no critiques, crea

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