Soledad

Sócrates y la Soledad de Pensar

Zaratustra recomendaba huir de “las moscas del mercado” y del ruido de los grandes hombres. En la alegoría de la caverna, al filósofo no lo sacan acompañado de sus mejores amigos o de sus parientes, lo sacan casi violentamente y solo; y así, en su soledad, comienza a ver la luz.