Protesta

Sobre violencia y protesta:

No existe protesta que no violente, porque para que sea comprendida por los demás como protesta necesariamente interrumpe sus rutinas cotidianas. Si no las interrumpe, se comprende como un espectáculo público cualquiera, pero no como protesta. Esa interrupción no es consentida, luego es en cierto sentido “violenta”.