migración mesoamericana

Dos fronteras, mil tipos de migrantes. La casa de la flota del Pacífico: VI Parte

Teniendo una visa cruzar desde Tijuana hacia San Diego no tiene ningún misterio. Basta tomar un colectivo que lo deje a uno cerca a San Ysidro y caminar en dirección al paso internacional. A diferencia de lo que sucede en Texas, aquí la eficiencia burocrática es obvia. No tardo más de 10 minutos en cruzar migración y aduanas y el policía no me pregunta nada, tampoco sella mi pasaporte.

Dos fronteras, mil tipos de migrantes. Un país llamado Tijuana: V Parte

Por casualidad mi contacto en Baja California resultó ser una pareja de estadounidenses, en realidad ella es mexicana y él un gringo obeso, aunque buen tipo. Ambos trabajan esporádicamente en el rubro turístico. Según pude entender durante nuestras interacciones, que en realidad fueron escasas, él vive de manera ilegal en México porque aquí puede pagar la renta y en California no. Al gobierno mexicano no le importa mucho en realidad.

Dos fronteras, mil tipos de migrantes. La ciudad de Monterrey se parece a Medellín: II Parte

De los 3,169 kilómetros de frontera que comparten los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América pueden decirse muchas cosas, salvo que se trate de una línea uniforme en la que las mismas leyes operan en la extensión de todo su trazado. Desde California hasta Texas y desde Tamaulipas hasta Baja California, los contrastes económicos y culturales que ofrecen ambas federaciones, configuran lógicas bien específicas en los flujos migratorios.