jhon jairo velasquez popeye instagram

“¡Muchacho Bendito!”   

Exclamaba efusivo —según Virginia Vallejo— el capo Pablo Escobar cuando recordaba a ese jovencito de veintisiete años gracias al cual había podido amasar su exorbitante fortuna.  Las licencias a aeronaves, pistas, aerolíneas y pilotos otorgadas bajo su dirección en la Aerocivil fueron fundamentales en la consolidación del fabuloso negocio por el que, desde esos tiempos en adelante, será tristemente célebre el país neogranadino.