Opinión

Carolina Sanín y su berrinche que prohibe llamar ‘Gabo’ a Gabo

Ese es el referente de intelectualidad del país, la niña mimada que gusta del berrinche y la pataleta para hacerse notar, no por sus novelas o sus ensayos que de en ves en cuando tiene una revelación. Es vegana y desde ese pedestal moral mira a los otros mortales que comparte el planeta con ella; es feminista y desde esa orilla insulta a todos los hombres que no son de su agrado. Además es una supuesta iconoclasta al el estilo de Vallejo, pero de menor excelencia literaria.