‘síndrome de la mujer blanca desaparecida’: Gabby Petito revive un debate cíclico

Los restos fueron enviados a un antropólogo para una evaluación adicional. FOTO: Instagram @gabspetito

‘síndrome de la mujer blanca desaparecida’: Gabby Petito revive un debate cíclico. Este debate se viene dando en la potencia del norte desde 2004. Gracias a una ocurrencia de la periodista Gwen Ifill

Gabby Petito estaba desaparecida después de que saliera en un viaje por carretera por diferentes estados de Estados Unidos. Salió con su novio. Él volvió ella nunca regresó. La muchacha salió de travesía con su novio y la estaba documentando en YouTube. La noticia de su desaparición consternó a la sociedad norteamericana.

Un cuerpo con sus características fue hallado en el parque en Wyoming. Todo señalaba que se trataba de Sra Petito. Y así lo confirmó el FBI de Denver este martes en la mañana después de que salieran los resultados de la autopsia.

Muchos periodistas están cargados con la conciencia de los excesos de su industria hasta el punto de odiarlos. Fue en 2004 cuando la periodista de noticias de televisión Gwen Ifill popularizó un término ahora famoso, casi sin pensarlo, durante un panel de conferencias en el que los periodistas lamentaron la manía de los nuevos medios de cubrir de manera selectiva casos criminales individuales sensacionales en lugar de crisis humanitarias internacionales más sustanciosas.

“Yo lo llamo el ‘síndrome de la mujer blanca desaparecida’”, dijo Ifill, quien rompió varias barreras como periodista negra y mujer. “Si falta una mujer blanca, la cubrirás todos los días”. La audiencia comenzó a aplaudir la broma de Ifill, porque cualquiera lo suficientemente inteligente como para encender un televisor podía ver que era verdad.

En Estados Unidos desaparecen mujeres todos los días. Pero para que los medios cubran la noticia de manera ‘fenomenal’ o en grandes proporciones el caso debe tener unas características puntuales: ser blanca, clase media y con una educación destacada. Solamente así los medios de comunicación enrutan sus reflectores hacia el caso.

De ser negra, hispana, indigena y sobre manera pobre, su desaparición pasa desapercibida. Y nadie le importa, pero sobre todo a los medios de comunicación que guardan. absoluto silencio. Un silencio asesino o cuando menos hipócrita. Un silencio que revictimiza a estas mujeres que a diario desaparecen en todos los estados de Estados Unidos.

‘síndrome de la mujer blanca desaparecida’ ‘missing white woman syndrome’ tan cierto como infame

Todos saben que el ‘síndrome de la mujer blanca desaparecida’  es cierto. Además de ser cierto es sumamente infame:

En un libro publicado el mismo año, el periodista satírico Jon Stewart reafirmó el problema de manera algebraica, estimando que los minutos de cobertura de noticias de televisión serían iguales a Ingresos familiares x (Ternura del abducido ÷ Color de la piel) 2 + Duración del secuestro x Conocimientos mediáticos de los padres en duelo3.

El columnista del Washington Post Eugene Robinson, al año siguiente, observó: “Los detalles de la historia varían de una damisela a otra. En algunos casos, la saga comienza con el descubrimiento de un cadáver. En otros casos, la damisela simplemente se desvanece en el aire. A menudo, hay un sospechoso desde el principio: un intruso, un esposo, un padre, un congresista, un extraño que se vislumbra acechando cerca ”. Pero la mujer desaparecida de los medios siempre es blanca, dijo Robinson, cuya columna desató una ola de comentarios renovados y una cobertura noticiosa reflexiva.

Esto parece además de un síndrome, una epidemia. Todos saben que siempre hay desaparecidas pero solo se busca a las blancas y que cumplan con los siguientes tópicos: ser blanca, clase media y con una educación destacada. De no ser así son echadas al olvido por los medios de comunicación y por la sociedad y todas sus ‘grandes’ instituciones.

“Cuando comencé con esto, había llamado en frío a todos los principales departamentos de policía del metro y a todas las oficinas del alguacil del estado para preguntar si había personas desaparecidas”, dijo Lawless. “Fue un poco frustrante cuando me dijeron: ‘No, no es así'”.

Sabía que no era cierto. La gente desaparece todo el tiempo. Es solo que no todo el mundo los ha estado buscando. Pero ella lo haría.

[Si deseas apoyar al periodismo emergente para que siga creciendo y contribuyendo  a la sociedad, puedes hacer tu aporte en ⇒ Vaki]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *