Política

SI LOS CANDIDATOS PRESIDENCIALES FUERAN ESTUDIANTES DE COLEGIO    

Por Elvis Vargas
@elvis_vargas_g

Si los fueran estudiantes de un salón de clases y yo su profesor, esta sería mi percepción de cada uno de ellos:

Jorge Trujillo sería ese estudiante callado y un poco retraído, con pocas habilidades sociales, que procuraría evitar hacer amistades con personas a las que considerase diferentes. Se haría notar poco y algunos profesores incluso podrían pensar que es un alumno nuevo, aun cuando ya hubiese avanzado el año escolar. Nadie se lo pediría para los trabajos en grupo o los equipos de fútbol.

Germán Vargas sería un estudiante altanero y sobrador, poco dado a aceptar los llamados de atención y cuya familia sobreprotectora le ha creado la idea de que es mejor que todos los demás. Trataría siempre de pordebajear a los otros, haciéndolos sentir pobres, brutos o marginales. Con su dinero podría tener alrededor un grupito de otros estudiantes que le celebrasen y acolitasen sus pilatunas. Una versión extrema, podría ser incluso un ‘bully’. En los equipos de fútbol sería elegido por ser el dueño del balón y en los trabajos en grupo sería el que paga las impresiones y compra los materiales.

Gustavo sería ese estudiante desenfadado, opuesto al ‘statu quo’, que cuestiona por qué las empanadas de la cafetería son tan caras o por qué los hombres deben llevar el pelo corto si la Constitución permite el libre desarrollo de la personalidad. Sería solidario con otros y sensible a las campañas sociales y ecológicas. También tendría muchos conflictos, porque a pesar de ser intelectualmente brillante, sería muy soberbio y poco receptivo a la crítica. No le interesaría mucho que lo eligieran para jugar fútbol; en los trabajos en grupo sería el que hace todo y mete a los demás porque no confía mucho en ellos. Se pasaría mucho tiempo en coordinación por problemas de comportamiento, especialmente por andar comprando peleas ajenas.

Humberto de la Calle sería el polo opuesto del niño Vargas Lleras, pues siendo también de un mejor estrato que muchos de sus compañeros, procuraría hacer amigos y compartir con todos. En las peleas sería el que se mete en medio y trata de pararlos, mientras la multitud alienta a los contendientes. Por esa necesidad de ser amigo de todos, terminaría metido en líos, porque así como tendría amigos buenos, también sería amigo de algunos chicos calavera. En los partidos de fútbol preferiría tapar o ser el árbitro para no tener confrontaciones directas; en los trabajos en grupo haría juicioso su parte, tratando de ayudar a los demás cuando le quedara tiempo.

Sergio sería un nerd muy ‘sui generis’, porque a pesar de ser inteligente y estar entre los mejores del salón, no se ganaría la enemistad de los acosadores, tal vez porque de vez en cuando les ayudaría con sus trabajos y les explicaría algún tema complicado. Por su inteligencia a veces llegaría a ser soberbio y tendría cierta dificultad para poner sus ideas en orden y expresarlas con claridad. En los partidos de fútbol preferiría ser el que meten al gol, para de esa forma estar montado en el equipo que arranca con ventaja; en los trabajos en grupo sería parecido al niño Petro, pero a diferencia de aquel, Fajardo les echaría en cara a los demás por hacer el trabajo si sacaban buena nota, pero si se rajaban buscaría cómo repartir las responsabilidades.

Iván sería el man chévere, que todo el mundo trata porque toca guitarra, juega fútbol, hace magia y tiene un tío rico que le da vainas para chicanear con los amigos, quien además es amigo de los dueños del colegio. Llegó después de que ya había empezado el año y ha ido cambiando de grupo de amigos, según las circunstancias hayan convenido. En las exposiciones es de los que no se toma el tiempo de preparar, sino que les pone cuidado a los demás y cuando todos han hablado sintetiza las ideas usando un lenguaje altisonante y tramador. En los equipos de fútbol lo pedirían generalmente de primero, porque es bueno para meter goles y tiene una gambeta que engaña a cualquiera; además, el tío rico que lo patrocina es dueño de una cancha sintética. En los trabajos en grupo sería el que lee lo que los otros hicieron y se pide hacer la introducción y las conclusiones.

Ahora que ya conocen los perfiles de estos estudiantes ejemplares, ¿a quién elegirían como su representante del salón o su personero?

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