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Santiago Rivas nos cuenta en un hilo su decisión de bajar de peso: cómo, dónde y por qué. No le faltan críticas



El Shabbat |



Les voy a contar: luego de mucho pensarlo, decidí hacer un tratamiento adelgazante. Tuve la fortuna de que me ofrecieran hacerlo a cambio de promoción, pero hasta ahora estaba poniendo todo en instagram (miren mis historias destacadas), porque no pensé que acá fuera el medio.

Yo nunca había tenido problemas con ser gordo, ni los tengo, pero tres factores me hicieron tomar la decisión. Para empezar, me estaba subiendo de peso a una velocidad ridícula. Parece cualquier cosa, pero comprar camisas cada mes y medio es un desgaste y ya era muy rápido todo.

Además, por primera vez en mi vida me estaban doliendo las rodillas después de jugar fútbol. Ya sentía que no me daban. Luego tuve algunos días en que sentí mi hígado. No me pregunten cómo exactamente, solo sé eso.

Había dudado mucho sobre si hacerme o no un tratamiento, cualquiera que fuera, porque la gente es muy fastidiosa con el peso, incluso con las mejores intenciones. Pero la gordura no siempre es un problema, ni se soluciona porque nadie le diga a uno que “debería adelgazar”

Mi mejor amiga me regaló la primera cita en GNQ, clínica antienvejecimiento, que son gente seria. Como ya les conté, me ofrecieron hacerlo a cambio de promoción y yo acepté, pero tuve que pensarlo un rato. Las razones que me ayudaron a decidirme fueron:

 

– yo no soy un tipo disciplinado, pero me gusta jugar. Si me metía en un set de reglas drásticas, era más fácil para mí que empezar yo solo a cambiar mis hábitos – es un tratamiento médico. No es una dieta milagrosa, ni un producto milagroso. Es mucho trabajo y corresponsabilidad

 

– hay acompañamiento full con nutricionista y le oyen a uno el drama. Pensar que se puede hacer bien este proceso sin atravesar por fases complicadas o sin mirar de frente nuestra relación con nuestras emociones, es mear fuera del tiesto. – garantizan que no hay efecto rebote

 

– me garantizaron control total sobre mi imagen y cero contenido gordofóbico ni invasivo. – es el único sitio en Colombia que tiene el sello de invima, porque hay truchos de este tratamiento en varios lugares y eso es un peligro.

El tratamiento consiste de una inyección diaria durante seis semanas, de una hormona que producen las mujeres embarazadas. Esta hormona reduce la ansiedad y activa el metabolismo. A las inyecciones se suma una dieta muy drástica (500 calorías diarias) y suplementos nutricionales

 

Al principio es duro. Pero uno se acostumbra. Lo que más extrañé, incluso más que ciertas comidas, fue jugar fútbol, porque uno con 500 calorías diarias no tiene cómo hacer deporte. Lo mejor es que obliga, poco a poco, a organizar los hábitos. Y dormir, que es mi mayor problema

 

Al cabo de 6 semanas bajé 18 kilos. Cuando acaban las seis semanas, se hacen tres semanas de mantenimiento, en las que ya se puede comer porciones full, pero nada de harinas, dulces, embutidos y procesados. Durante todo el tratamiento se toma uno más de 2L de agua al día

 

La fase de mantenimiento tiene su rollo también, pero está uno más tranquilo, igual. En tres semanas de mantenimiento me bajé dos kilos y pico más. Pasé de 108.9 kilos a pesar 88. Se supone que todavía falta un poco, pero eso está por definirse con la nutricionista

 

Estoy muy contento, y los resultados se empezaron a ver rápidamente, lo que siempre funciona como un impulso. Creo que vale la pena que, si quieren, hagan el tratamiento. El teléfono de GNQ es +57 (321) 206-7087

 

1-es importante desconfiar de los tratamientos y productos que se venden como milagrosos. Estoy seguro de que no todos los que tienen sobrepeso necesitan hacer este tratamiento, y creo que es una decisión que amerita pensarlo bien

 

2- al decidir, es importante recordar TODOS LOS DÍAS que la felicidad de NADIE depende de su peso. Si la pérdida de peso, cualquiera que sea el método, se hace desde la ansiedad o la carencia, eso les va a pasar factura. Es importante hacer las paces con la gordura antes

 

3- hay que darle espacio permanente a las emociones, porque nuestra relación con la comida siempre es emocional. El amor propio no es lo mismo que el auto cuidado, y ni la sobre complacencia ni la autoflagelación funcionan.

 

4- hagan todas las preguntas que tengan. Los médicos están en la obligación de responder a ellas, no importa cuántas veces la hagan, ni qué tan boba sea esa pregunta. Ustedes tienen que estar seguros.

 

5- no le pongan atención a nadie que no merezca confianza. Todo el mundo se cree dietista y entrenador personal, todos tienen una fórmula, el mejor tratamiento. Confíen solo en quien pueda respaldar sus opiniones más allá de su propia experiencia. Yo cumplo con contarles la mía

 

6- el sufrimiento es opcional. Hay maneras de hacer cualquier dieta placentera, y con un poquito de creatividad, todo mejora. Mis mejores amigos: la manzana verde, el ají en polvo, el vinagre de sidra de manzana, el café bien negro. Y litros y litros de agua

 

7- desconfíen de su propia percepción. Uno jura que uno es como se ve en el espejo, pero es mejor hacerse medir, peso, grasa visceral, grasa corporal %, todo lo que les dé información confiable. “Estoy gordo” es una medida subjetiva y voluble.

 

8- a mí me ha funcionado no ponerme una meta. Decidí eliminar potenciales generadores de frustración, y creo que ponerse un número fijo es echarse encima una presión gratuita. TODOS preguntan cuál es la meta, mi consejo es que se quiten esa carga, pero puedo estar equivocado.

 

9- es más importante la salud, claro, pero no dejen que les condenen la vanidad. Es cierto que el amor propio no puede ni debe estar ligado al peso, pero si quieren verse más delgados, o si llegando a ese punto se sienten contentos con cómo se ven, acéptenlo sin culpa.

 

10- por favor dejen de decirle a la gente que está gorda, de avergonzar a la gente por su cuerpo, dejen de replicar contenido gordofóbico, dejen de dar consejos bobos, o al menos acepten que son sus consejos y ya. No le impongan sus inseguridades ni su método a otras personas

 

11- la angustia y la culpa que se le genera a la gente gorda debe ser un factor engordante. OJO: No tengo cómo probar esto, pero sí he visto que quienes más se dan palo o a quienes más los molestan por ser gordos, menos posibilidades tienen de adelgazar, incluso queriéndolo

 

12- es normal extrañar estar gordo. Uno no se ha terminado de conocer, y de alguna forma, uno también “es” como se recuerda. Hay a veces cierta sensación de enajenamiento, pero no hay que sentir culpa por eso, ni tratar de volver. Respirar y ya.

 

13- pilas con la familia. A mí me fue muy bien, mi familia me acompañó, incluso comiendo exactamente lo que yo, como una manera de apoyo. Pero los problemas con la comida siempre nacen en casa, y existe un amor engordante. No juzguen a su familia por eso, pero no se dejen juzgar

 

Espero que les sirvan estos aprendizajes. Igual, el proceso de cada quién es diferente. Los hechos científicos, búsquenlos con los científicos. Hablen de lo que sienten y obsérvense con cuidado

 

Voy a hacer una ampliación más, porque me parece justo el reclamo hecho por

@harimetsu

. Los tratamientos con HCG están señalados como peligrosos, y yo no me la voy a jugar por ellos, ni milito en ellos. Yo confío en GNQ, pero solo tengo mis exámenes de sangre como prueba.

 

Mal haría en borrar lo escrito, pero tampoco puedo negar mi responsabilidad al haber aceptado hacer promoción de un tratamiento. Me parece normal y muy sano dudar de cualquier tratamiento médico, como me parece también normal haber confiado en este.

 

De ninguna manera estoy alentando a la gente a comer 500 calorías diarias de la nada, ni a creer que una inyección sola los va a adelgazar. Nada de lo que dije apunta a eso, pero es crucial reiterarlo. Todo está en este hilo.

 

Tampoco estoy promocionando esto como una salida fácil, porque no lo ha sido. Conozco más personas que han hecho el tratamiento y ninguna ha presentado problemas. Si alguno de ustedes conoce un caso de experiencia negativa con la clínica, estoy más que abierto a conocerlo.

 

Soy consciente de mi responsabilidad como influenciador, y lamento mucho estar metido en una dinámica de estas, porque entiendo los riesgos que hay, pero quiero hacer hincapié en que de ninguna manera he mentido sobre mi proceso, ni he buscado alentar que nadie se ponga en riesgo

 

Ni siquiera he recomendado que todo el mundo se someta a ese tratamiento, porque eso sería demencial y de plano irresponsable. No considero que se trate de una solución universal, y quiero reiterarme en ello.

 

No quisiera seguir hablando de esto, pero ya me metí en ese berenjenal, y acepto las responsabilidades que vengan con ello. Estoy abierto al diálogo, y sé que en GNQ también lo están. Cualquier indagación extra, pesquisa, investigación o estudio, debe ser bienvenida.

Johnattan García Ruiz le salió al paso e hizo un hilo donde da su opinión sobre el tipo de tratamiento que está recomendando Santiago Rivas.

 

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