Política

Colombia: Iván y el IVA

Por Martha Elena Rangel

“El , asumió bajo esas premisas el . No comprendió los logros de los , de los defensores de los derechos humanos y menos los alcances del Acuerdo Especial Humanitario Suscrito en La .”

Duque AFP

El capitalista es alcabalero. No quiere decir que un socialista no lo sea, simplemente el socialista gasta el dinero en garantizar la aplicación de los derechos fundamentales; Salud, educación, jubilación, etc.

Normalmente el estado alcabalero capitalista, gasta su presupuesto en seguridad. Garantizar los procesos de dominación, y ahora, cuando no tienen posibilidades de legitimación, eso es importante. El autoritarismo necesita de la bota militar para callar la injusticia.

¿Por qué actúa así? Simple, todo es un negocio. La educación es estratificada. La mejor, para el que más pague, la salud óptima, para el que más pague, la pensión pues para el que más ahorre. Todo depende de los privilegios.

El Centro Democrático, asumió bajo esas premisas el poder. No comprendió los logros de los líderes sociales, de los defensores de los derechos humanos y menos los alcances del Acuerdo Especial Humanitario Suscrito en La Habana.

Hace ocho años pensábamos que la tierra es un privilegio de los que la poseen y hoy, pensamos que es para todo el que necesita vivir de ella, respetando el entorno ecológico y la economía sostenible.

En fin, se pifiaron. Quisieron retomar el país de cuatro millones de desplazados, el de 10.000 falsos positivos, pero sobre todo el país de la impunidad oligarca, del amor incondicional a y del odio ciego a las FARC.

Poco a poco y con mucho esfuerzo, hemos comprendido que las FARC no son el ogro de los cuentos, que Uribe no es San Pascual bailón y que la corrupción y la impunidad de los ladrones de cuello blanco, han enquistado y reproducido la pobreza en este platanal. Estamos in dignados y ya no comemos cuento.

En este ambiente llegó la toma del poder del neoliberalismo pacato del Centro Democrático. Llegó el tercer mandato de Uribe al poder.

¿Qué trajeron? Fácil, un retroceso al país de hace ocho años. Inmediatamente trataron de acabar con el proceso de paz que no les conviene por los diversos crímenes de Estado. Le dispararon a las cortes por los más de 200 procesos contra Uribe y trataron de desmontar la JEP.

Eso hasta los Uribistas se lo aguantan por el miedo al Castro chavismo enmermelado. . Lo inaudito son las fórmulas del “brillante” ministro Carrasquilla. Un avivato que, por ganarse su porcentaje de intermediación, endeudó de por vida municipios muy pobres en toda por unos acueductos construidos en el aire. Hasta eso nos aguantamos. La desgracia, digo yo, como cuando uno se aguanta una patada y después vienen a darle en la jeta, es que no contento minhacienda con su impunidad, decidió rebuznar una vez más y propuso el extendido a toda la canasta familiar para financiar la seguridad democrática.

Pobrecito presidente que confía ciegamente en le ministro que le puso Uribe. Se le vino encima el mundo. Primero los gremios, que votaron por él pero que ven en la medida su propia quiebra. Segundo la clase media, que a duras penas paga el impuesto predial, la renta, el cuatro por mil, el ICA, y el IVA, ve con malos ojos que la esperanza de un país mejor, porque es tan bruta que adora la derecha, los está traicionando y los lleva a la pobreza.

Y qué decir de los más pobres, son los que más consumen molipollo, recortes de carne, arroz, papa y tubérculos, y a los que le subieron el salario en $45.000, ahora pagan con hambre lo que les van a “devolver” anualmente en circo.

Como serán de brutos, que hasta Uribe salió a decir que era una barbaridad. El Centro Democrático se está quedando sin legitimación, Uribe finalmente va a tener que responder por sus más de 200 procesos, el Acuerdo Especial Humanitario suscrito en la Habana debe implementarse Además, tiemblan ante las elecciones de alcaldes, concejales y gobernadores que se avecinan.

Hemos visto a muchos Uribistas arrepentidos, porque saben de la corrupción que queda impune y que nos hacen pagar del bolsillo. Todo el mundo habla de la canasta familiar, peor nadie se pronuncia del precio de los zapatos, las tejas,(de asbesto porque Uribe protege a Eternit por encima de la salud de los colombianos)  el cemento, los pisos, el transporte, la gasolina, etc., que harán imposible el mejoramiento de vivienda en este platanal. Pero que viva el neoliberalismo porque le tenemos miedo al cambio.

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