​​Phillis Wheatley: la historia de la poeta negra que abrió el camino de la literatura afroamericana

Una niña, una mujer, una esclava, que llegaba a Norteamérica para ser vendida como un objeto por los negreros que así se enriquecían con este comercio– ​​Phillis Wheatley

​​Phillis Wheatley llegó a Norteamérica a la edad de 7 años. Así se determinó por un examen de dientes de la niña. Una niña que no era considerada tal, sino más bien un objeto que tenía un precio y debía ser vendida pronto, porque las probabilidades que los niños sobrevivieran después de una travesía de más de 200 días de viaje transatlántico eran más bien pocas. 

Su nombre se debe según parece al barco donde venía–’The Phillis’– y su apellido al comerciante que la compró–Wheatley–. Comerciante que tenía dos hijos que quisieron enseñarle a leer. La niña, la esclava, era una aprendiz prodigiosa. A los doce años ya leía clásicos griegos y latinos, a los catorce había escrito su primer importante poema  titulado A la Universidad de Cambridge, en Nueva Inglaterra (1767). El historiador Henry Louis Gates Jr. dijo sobre ella: “escribió su camino hacia la libertad”.

​​Phillis Wheatley nació en Senegal/Gambia en 1753. Al ser secuestrada y traída a las Américas esta niña puso el estandar de lo que podía hacer una persona de color a nivel intelectual. Y fue la primera persona negra en publicar siendo esclava y la segunda mujer en hacerlo en el siglo XVIII. Un prodigio intelectual. 

Los impulsos ‘cristianos’ de la familia Wheatley llevó a que los mellizos Mary y Nathaniel le enseñaran a leer la biblia y de ahí a cultivar su espíritu. Cosa que funcionó: “Sin ninguna ayuda de la educación escolar, y solo con lo que le enseñaron en la familia, ella, en dieciocho meses desde su llegada, alcanzó el idioma inglés, que antes era completamente desconocida, hasta tal punto que leyó cualquiera de las partes más difíciles de las Sagradas Escrituras, para gran asombro de todos los que la escucharon”, escribió John Wheatley.

Su trabajo fue elogiado por el filósofo francés Voltaire, el abolicionista británico Granville Sharp y Benjamin Franklin.

Hoy es un caso excepcional de éxito de los africanos que sufrieron el rapto, la esclavitud y aún hoy siguen sufriendo discriminación y racismos estructural por parte de la sociedad norteamericana. Y hoy es un referente para los afroamericanos que quieren progresar en muchos ámbitos de la sociedad. Hoy es reconocida como una de las madres fundadoras de Estados Unidos de América.

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