Nadie pregunta por el que no tiene rostro

En Colombia hemos vivido sus efectos de manera aparentemente tangencial a lo largo de la historia, pero lo cierto es que han sido determinantes en todos los momentos claves de nuestra historia, basta mencionar el Bogotazo, Marquetalia y el Caguán para hacerse una idea.

La Conspirada Reforma Pensional

Las primeras conclusiones que se adoptaron en dicho congreso van en la vía de que el trabajador colombiano debe trabajar más años, por ende, cotizar más al sistema pensional y que el SMLV que se devenga en el país es muy elevado.

La “pinta de puta”

Las damas, como dice Margarita Rosa, tienen la falda más larga, pero también la voz más baja, las ideas más reservadas y las acciones más cautas. La “pinta de puta”, por tanto, no es sólo escote, es un modo de ponerse en un mundo de hombres para quienes el peor insulto es ser un hijo-de-puta.

Colombia: una happycracia

Colombia es una happycratie. Eso entendí la semana pasada cuando se cruzaron en mis navegaciones por internet dos hechos que terminé conectando en esta macabra conclusión. Debo confesar que sólo he leído las reseñas del libro Happycracia, cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas, realizadas por Le Monde, The New York times, y la editorial que publicó el libro en francés. Pero, grosso modo, se puede intuir de qué va la cosa – como dicen los españoles.