A Propósito de Elecciones: Colombia Resistencia y reivindicaciones

Las inscripciones en la Registraduría cerraron el 27 de julio y pasado mes y medio, solo uno de los tres candidatos inscritos por firmas a la Alcaldía de Cúcuta aparece con el reporte. / Foto: Colprensa


El Shabbat | AP




Ya es hora de dejar en claro que Colombia está como está, porque toda la vida nos han gobernado familias que poseen la tierra, la clase social y el poder político. Bien difícil les queda excusarse o eludir las responsabilidades que deben asumir, por el despojo, la injusticia social, el atraso y la ola genocida que por años nos ha azotado.

El problema señoras y señores, no es de ideología porque ¿cuál es la diferencia entre el Partido liberal, el conservador, el centro democrático o el partido de la U? Ninguna, por años sus miembros saltan de bando en bando y se reencauchan simulando nueva imagen, nuevo discurso y nuevos amigotes.

 

Yo los invito a reflexionar en lo siguiente:

 

  • Todos los candidatos nos dicen que con ellos Colombia va a cambiar: Nosotros, incautos ciudadanos no nos percatamos que a gritos nos señalan que Colombia está mal y que ellos, renovando su fachada, van a hacer la revolución.
  • Cuidado con el comunismo. Todos los grupos religiosos sienten un miedo visceral a algo que denominan “comunismo” y que los políticos lo saben manipular, todo porque se supone que esta ideología política promueve el ateísmo de estado. Lastimosamente ese miedo los lleva a comportarse contrariamente a las doctrinas basadas en el amor, porque promueven el odio, la segregación y se amangualan con corruptos, paracos ladrones y asesinos ¡Qué dirá Jesús!
  • Le estamos entregando el país a las FARC. Vaya bestialidad que generan los corruptos, que al no tener excusa ante la situación a la que han llevado el país, pues lograron penetrar la mente de los incautos con tamaño despropósito. Las FARC la componen 10.000 hombres y nosotros somos 40 millones y supuestamente en este platanal, pues la mayoría pone presidente, senadores, representantes, alcaldes etc. Lo que si es cierto, es que la reforma del agro que propone el Acuerdo Especial suscrito en La Habana, los obliga a entregar las tierras que le pertenecen a los despojados, a pagar impuestos sobre la tierra y a someterse a la JEP, para contar la verdad del actuar del Estado, los industriales y los terratenientes en la guerra y sus nexos con ejércitos y bandas ilegales.
  • Vamos a acabar con la corrupción. Esta si es de antología, los corruptos, los que a diario saquean el erario, nos dicen que van a volverse honrados, que ya robaron suficiente y ahora se van a enmendar ¡Promesas electoreras! Discurso barato de cada cuatro años. Ya el maestro Goyeneche, parodia de los candidatos tradicionales, nos advertía desde hace como treinta años que bien podían prometernos una marquesina para Bogotá y pavimentar el río Magdalena. Tampoco cumplió, se murió y no lo logró.
  • Vamos a acabar con la polarización del país. Discurso diario de los verdes que para ser moderados, equilibrados y maduros, no incluyen en sus propuestas al nuevo partido FARC. Muchos ciudadanos los denominan los tibios y creo que se equivocan, ellos se constituyen en la derecha camuflada con un grave problema, sus afinidades están con los eternos corruptos, con los despojadores y con la Colombia inhumana e injusta. Les incomoda la izquierda y más las ideologías progresistas. Mientras estos candidatos oxigenan la derecha, el discurso de los líderes tradicionales, se basa precisamente en el odio. Simplemente porque si dividen y atomizan otras opciones, pues seguirán reinando.
  • El Capitalismo es progreso y el comunismo solo socializa la pobreza. Yo no me voy a poner a desmentir la frase que le achacan a Margaret Thatcher. En Colombia se cae por su propio peso. Vaya usted y dígala en el Cauca, la costa, los territorios amazónicos, en Chocó, o en aquellas regiones a donde no llega ni la luz, hace años no sirve el acueducto y menos poseen un servicio de salud decente. Aquí en este platanal, esa frase la puede lanzar en las zonas rosa de la ciudades, allí donde acuden los niños bien a tomar Martini y comer langosta. Son los mismos que asignan el salario mínimo bien pequeño para promover el empleo, favorecen a los industriales porque son los que generan progreso, pero se les olvida que para impulsar la economía de mercado es necesario que los ciudadanos compren y muevan la demanda. Bueno los gurús económicos sabrán más de eso que yo. Pero la sana lógica nos dice que el capitalismo practicado por el Estado, está socializando la pobreza sin necesidad de acudir a  los “comunistas”.
  • ¿Qué vamos a hacer? Yo no sé si resulta muy trillado pero por el bien de su familia, de su comunidad y por el bien del país, no vendan su voto por un sancocho, un tamal o una teja. Piense que si un político tiene que acudir a esas prácticas ilegales, es un tipo que sube a robar, que no sirve ni para manejar el cuarto de las escobas del congreso o de las alcaldías. Yo por mi parte, voto por Hollman Morris porque gerenciar a Bogotá no solamente pasa por la construcción del metro subterráneo, sino por humanizar la ciudad, hacerla vivible, ofrecer oportunidades a los jóvenes abandonados por el Estado e impulsar la cultura ciudadana. Para el concejo y la asamblea voto FARC porque es mi partido, amo la paz y quiero verlos participar activamente en política.
    • Adenda: Les sugiero a los paracos, y terratenientes que no maten más líderes sociales, indígenas, profesores o defensores de Derechos Humanos. Ellos tiene derecho a existir, a vivir y a luchar por lograr sus reivindicaciones.                                                                                                                                                                   , , , ,
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1 Comentario

  1. Cuando pienso en ideologías de partidos políticos y escucho o leo debates acalorados de uno otro tema siempre estos se dan sobre el como, jamás sobre el fondo, no les interesa cambiar el porque o la causa primaria de todos los problemas. Ellos. Lo mismo de lo mismo de los mismos. La misma opresión de sus ancestros sobre los ancestros de los oprimidos, hoy solo cambia su forma de visualización. No es tan difícil tomar partido ni reconocer de que lado se está, ni a quienes debemos las pocas reivindicaciones que tenemos como sociedad ni las voces de aquellos que las han logrado.
    Tener una casa o apartamento por demás hipotecado al sistema financiero no hace a si poseedor terrateniente para defender s los que sí lo son….

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