Necoclí bajo emergencia sanitaria: más de diez mil migrantes varados [Vídeo]

el tapón del Darién. / Archivo El Espectador

Necoclí bajo emergencia sanitaria. Esa alerta ya es vieja. Por ese municipio cruzan todos los años mas de 15 mil personas. Llegan migrantes extracontinentales como asiáticos de Bangladés, India, Pakistán, africanos del Congo, Somalia, Eritrea Central, Burkina Faso y Gana, entre otros. No obstante el grueso de estops migrantes son haitianos y cubanos. Hoy sabemos que también están cruzando venezolanos. Una alerta más.

Hoy hay más de diez mil migrantes que no han podido cruzar la frontera y se encuentran varados en el municipio del Uraba Antioqueño de Necoclí. La falta de transporte y la venta y reventa de tiquetes son unas de las razones del incremento de personas procedentes, en su mayoría, de África, Haití e incluso Asia.

Esta situación también se presenta con la venta de tiquetes. Habitantes de la zona denuncian que no solo los buses les están cobrando más caro, sino que quienes les venden los tiquetes para salir de Necoclí les están vendiendo al triple de precio para luego decirles que no hay viajes. Una crisis que está siendo creada por falta de control estatal y la avaricia de algunos de especular con las vidas de miles de personas que desean llegar a EEUU.

El fenómeno es histórico se centra hoy en Necoclí

El fenómeno es histórico. Ha estado durante décadas en la región, por ser una frontera muy porosa que ha servido para el paso de personas, pero también para una cantidad de acciones de economías ilícitas. Sin embargo, más o menos desde 2013 comenzó a ser un poco más visible, inicialmente por la llegada de personas de otros continentes que eran detenidos por las fuerzas públicas en las carreteras y puestos a disposición de Migración Colombia para su deportación. El hito de visibilización ocurrió entre 2014 y 2015, con el represamiento de unos 4.000 cubanos en el municipio de Turbo. Este es un fenómeno con sus altas y bajas, pero con un flujo continuo de personas de diferentes nacionalidades de acuerdo al momento, tiempo y otros factores que los hace emigrar a Estados Unidos. Dijo César Mesa jefe de la oficina de terreno del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiado (ACNUR) en Apartadó, municipio del Urabá antioqueño.

Ese es otro inconveniente: la imposibilidad para diferenciar quiénes van en red de trata y quiénes no. No hay sistema de caracterización. Constantemente vemos niños o niñas en estos movimientos, pero a veces es complicado determinar si van con algún acudiente o si están en una cadena de trata y tráfico. Es un fenómeno bastante complejo que tiene que ver con la trata y el tráfico, pero no se puede reducir solo a eso.

 Unicef también advirtió de que el paso de menores por la inhóspita selva de Darién se ha disparado en los últimos años, pues desde 2017 el número de niños, niñas y adolescentes se multiplicó por 15.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) ya pidió a Panamá resolver los problemas de hacinamiento que hay en la estación migratoria de Darién, y que aumentan el riesgo de contagio de COVID-19, tras ello las autoridades construyeron una nueva en San Vicente, ubicado en la misma área.

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