María Antonia García de la Torre, incendiaria y apocalíptica

Por Alexander Quiñones Moncaleano

Periodistas que buscan los quince minutos de gloria, abundan a montones, personajes que utilizan cualquier método para lograrlo, son la gran mayoría. Señores y señoras que de una u otra manera tienen un pulpito desde donde sermonear y quien los escuche, y en eso se la pasan. Dando sermones, son esa especie de supremacistas que andan por el ancho mundo exhibiendo su superioridad moral en público y me imagino que en privado no tendrán porque no hacerlo. Y esto es precisamente lo que hace María Antonia, una niña bien educada y con los mejores pergaminos. Graduada de literatura de una de las universidades más prestigiosas de nuestro país, columnista insigne de un diario de masiva circulación.

Nacida en Bogotá e hija de un académico reconocido, y ella se ha abierto su propio camino. De maneras bien particulares. Escribe de vez en cuando para NYTime, toda una diva de las letras; rubia de ojos verdes o azules no recuerdo bien ese aspecto. Lo que si recuerdo bien, es su manera locuaz de manejar sus redes sociales y columnas. De manera incendiaria y salvaje. Lanzando insultos en cualquier momento, sobre todo si hay duelo nacional por la muerte de un artista vallenato. Y con ese trino atrajo la atención hacia sí misma de manera fulgurante, toda Colombia salió en defensa, no de un artista, sino del dolor de los deudos que dejaba atrás ese cantautor vallenato, entre ellos dos pequeños niños que lo que menos quieren escuchar en ese momento son insultos en contra de su recién fallecido padre. Pero caída del zarzo sabía muy bien lo que hacía y lo que conseguía con ello. Y en eso lo hace bien, pues su TL en Twitter está lleno de eso, de inultos y pólvora para encender el gallinero.

Y en eso se parece y mucho a su colega y compañero de telediario, Salud Hernández, oportunistas y sin vergüenzas que lo que más buscan es llamar la atención sin importar desde que orilla lo hagan, o de qué manera oportunista lo hagan. Marrullera como Caída de la torre hay muchas, pero esta está haciendo muy bien su tarea de pescar en rio revuelto. Esperemos que Colombia sepa identificar a estos agitadores y voceadores de odio y maledicencia que lo único que desean son sus 15 minutos de fama a costa de lo que sa.

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