Las Narrativas del Uribismo. Una expresión que nos atañe a todos

Alvaro Uribe, former president of Colombia, arrives to cast his ballot at the National Congress during presidential elections in Bogota, Colombia, on Sunday, May 27, 2018. Colombians are voting Sunday for a new president who will face sharp challenges: hundreds of thousands of hungry Venezuelans pouring into the country, the unraveling of a peace accord that ended a 50-year civil war, soaring cocaine production and a stumbling economy. Photographer: Tomas Ayuso/Bloomberg via Getty Images

Por Alexander Quiñones-Moncaleano 

Álvaro Uribe Vélez es quizá el Zoon politikón (ζῷον πoλίτικoν) mas avezado que tiene este platanal, con solo una némesis muy bien equilibrada, que es Juan Manuel Santos, pero de esto les hablaré mas adelante. Mientras tanto hagámosle juego a este político que lleva más de tres décadas con su poder intacto in crescendo.

Alvaro Uribe, former president of Colombia, arrives to cast his ballot at the National Congress during presidential elections in Bogota, Colombia, on Sunday, May 27, 2018. Colombians are voting Sunday for a new president who will face sharp challenges: hundreds of thousands of hungry Venezuelans pouring into the country, the unraveling of a peace accord that ended a 50-year civil war, soaring cocaine production and a stumbling economy. Photographer: Tomas Ayuso/Bloomberg via Getty Images

No hay manera de hablar de política colombiana sin tener que hablar de Álvaro Uribe Vélez, un hombre que hace parte del imaginario continuo de nuestra sociedad, de los individuos que la componen, para bien o para mal. Uribe tiene más de tres décadas acaparando la atención de los colombianos, y pareciera que en ves de decrecer, aumenta. Esto se ve en ese cotidiano social. En la tienda, en la plaza, en la cancha de futbol, en todos los escenarios políticos de la vida en comunidad y sobre manera en redes sociales. Todos hablan de él, todos o lo defienden o lo atacan. Para muy pocas personas le es indiferente este animal político.

 

El prontuario que tiene Uribe Vélez es elocuente y podríamos decir que grandilocuente. Director  de la Aeronáutica Civil entre 1980 y 1982. Ese 1982, Uribe fue nombrado Alcalde de Medellín por el entonces presidente Belisario Betancur, pero solo duró cinco meses en el cargo. Y las razones por la cuales tan solo duró cinco meses no se han esclarecidos totalmente y hay muchas versiones de las mismas, las que les voy a contar acá se sacaron de un libro que se llama : la biografía oficial de Álvaro Villegas Moreno escrita por Germán Jiménez en la que se cuentan por primera vez pasajes inéditos sobre las razones por las cuales el expresidente Uribe habría durado solo cuatro meses como alcalde de Medellín en 1982:

–”¿Pero ¿cómo es posible, señor presidente, que usted crea que él está implicado en algo semejante?
–Sé por qué se lo digo, (le contestó el presidente). Tengo datos concretos: el papá de él, Alberto, tiene negocios dudosos y esto nos va a causar muchos problemas.

–Presidente, estoy en una reunión muy amplia, pero la voy a terminar muy rápidamente. Lo llamo y le aclaro absolutamente todo o si prefiere viajo a Bogotá, pero lo que sí quiero anticiparle es que usted está muy mal informado Uribe, (Álvaro Uribe Vélez) es un hombre absolutamente honesto, yo le respondo por él, afirmó Villegas Moreno”.

Acá empieza su travesía política y la de Colombia a manos de un gobernante que tiene abiertas más de 300 investigaciones y cada mes se le cuentan mas problemas. En 1982 llega a la alcaldía de Medellín con el Partido Liberal. Decir que Álvaro Uribe Vélez tuvo nexos con el narcotráfico parece un lugar común y todos los colombianos lo saben, aunque algunos lo acepten y otros no. A su padre lo asesinaron en una de sus fincas a manos de un escuadrón de la desmovilizada guerrilla de las FARC. Pero es también conocido los negocios y amigos cercanos que tuvo el padre del expresidente. Sin embargo, no es esto lo que nos interesa por el momento. Lo que nos interesa es la narrativa que ha creado este polémico líder.

Un discurso bélico y violento, que promueve sangre y exclusión, en cada tuit y en cada intervención pública o privada  que nos llega. Uribe ha creado una narrativa para gobernar y para que el poder siga en sus manos, sin someterlo a critica alguna. Aquel que sea capaz de contradecirlo es considerado un enemigo público de su cosmopolítica. Se conoce su tono autoritario y guerrerista. Ha reconocido que por medio de este lenguaje puede manejar conciencias y ganar adeptos, como toda la derecha alrededor del mundo ha reconocido en estos valores o antivalores una herramienta de apalancamiento de su visión de mundo. Sabe que el lenguaje virulento y las acciones violentas apelan a las emociones mas que cualquier otra forma de expresión humana y esto los pone en el pináculo de lo público, para que así todos hablen mas para bien o para mal de ellos. Esto no solo lo hace Uribe, lo hace la derecha alrededor del mundo. Trump, Le Penn, y los Nazis alrededor del mundo utilizan estas herramientas para estar siempre en boca de todos. Saben también que los algoritmos de las redes sociales mas poderosas del planeta están diseñados para darles mas visibilidad al lenguaje violento y polémico.

El uribismo lo sabe, y actúa en consecuencia. No es casual que Uribe Vélez  salga con frases como “le voy a dar en la jeta marica” o “estos hijueputas nos está escuchando”. Yo estoy convencido que la narrativa del Uribismo ha sido construida a consciencia y con ayuda de profesionales en el manejo de masas. Decir “no estarían cogiendo café” o “buenos muertos” no es un discurso casual y desprevenido; es un discurso deconstruido y manipulado al extremo tal que sus correligionarios los parafrasean de manera contundente y resonante. Todos los días los uribistas salen con frases que nos calan en el alma y la conciencia. No mas la semana pasada nos pudimos hacer eco de dos frases que todavía la reescriben tanto por opositores como por seguidores haciéndole propaganda a este partido político, que en últimas es lo que quieren sus líderes, permanecer vivos en la conciencia pública del país: “Plomo es lo que hay” y “te quitas la camiseta o te pelamos” ya la escriben hasta en el kindergarten. Así le hacemos el juego y los ponemos arriba de nosotros. Se que este argumento también se puede controvertir y decir que hay que mostrar y hacer salir a la luz este discurso para que usted como ciudadano pueda tener elementos de decisión. Pero tengo la corazonada muy fuerte de que le hacemos el juego y así nos ganan en el eco y la figuración mediática.

Álvaro Uribe Vélez es quizá el Zoon politikón (ζῷον πoλίτικoν) mas avezado que tiene este platanal, con solo una némesis muy bien equilibrada, que es Juan Manuel Santos, pero de esto les hablaré mas adelante. Mientras tanto hagámosle juego a este político que lleva más de tres décadas con su poder intacto in crescendo.

 

 

 

 

 

 

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