Periodismo

La Silla vacía, ese medio Uribista



 El Shabbat 



Hoy el portal publicó un articulo que tituló «Entre opacidad, militancia y acusaciones a Uribe de genocida, arranca Matarife» escrito por la periodista TATIANA DUQUE.

El solo título es tendencioso, y con él quieren deslegitimar el trabajo de un grupo de periodistas, realizadores y marketeros que quieren mostrar al mundo una realidad que es palpable. Guillén, Julián F Martínez y Daniel mendoza Leal tienen sendas investigaciones sobre Álvaro Uribe Vélez, de hecho le han ganado batallas legales porque el acervo probatorio es suficiente para llamar a Uribe Matarife y así lo demostraron cuando le ganaron la tutela que les puso Uribe.

Pero claro, Uribe y los medios tradicionales colombianos hacen su trabajo y yo creo que lo hacen bien, tienen recursos para ello. Salen a lavarle la cara a Uribe. En el artículo hablan de militancia, de legado de Uribe, de que «“la historia criminal del expresidente Álvaro Uribe”, que no está comprobada por la justicia y que incluye acusaciones de nexos con el narcotráfico, masacres y paramilitarismo»

También dicen: «Y más allá, va a ser el objeto de todo un debate alrededor de la libertad de expresión, los alcances y límites éticos del periodismo y la viralización de un contenido por canales de mensajería cerrada que va a ser imparable porque entrará al hoyo negro que es Whatsapp.»

Hablan de ética, hablan de militancia, y sobre todo de libertad de expresión, no obstante la medida que utilizan para medir a los periodistas que hicieron Matarife no es la misma que utilizan para medirse ellos mismos. Pues ellos hablan del Legado de Uribe cuando hay suficientes pruebas para decir a boca llena que Uribe es un criminal y que si no ha sido condenado es porque la justicia en el país no es un poder independiente que trabaje con autonomía.

Uribe ha estado relacionado con paramilitarismo, todos los comandantes paramilitares lo han mencionado en sus declaraciones; ha estado relacionado con narcotráfico y también hay pruebas de ello tanto que el mundo del narcotráfico lo apoda el N°82 o Chespirito, y por no mencionar la Yidispolítica y todos sus jefes de seguridad tras las rejas. Los generales Flavio Buitrago y Mauricio Santoyo estaban bajo órdenes directas del expresidente.

«El jefe de seguridad tiene la obligación de proteger la vida del presidente, de su esposa y la de sus hijos. De ahí, que en su selección el mandatario debe acertar al máximo. En el caso particular de Álvaro Uribe Vélez, las dos personas que ostentaron este cargo terminaron en la cárcel sindicados de delitos gravísimos: narcotráfico y vínculos con grupos paramilitares de extrema derecha.»

En la cárcel, los dos jefes de seguridad de Uribe Foto: Archivo SEMANA

No puedes entrar a una piscina a nadar sin mojarte dicen por ahí. Pero para el periodismo de La Silla vacía todos eses hechos no son suficientes para llamara a Uribe Matarife y lo que harán será polarizar la política en el país.

Ellos lanzaron varias preguntas, nosotros deberíamos lazar las propias al medio y saber a que atenernos con un medio que desde sus inicios se ha vendiendo como alternativo e independiente.

La primera que se me ocurre es: ¿el artículo obedece a una especie de favor a cambio de contratos con el gobierno nacional?

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos! No critiques, crea

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *