Justicia

La Fiscalía imputa acceso carnal abusivo y no acceso carnal violento a los 7 militares que violan a la niña de 13 años ¿qué significa?

Hay dudas sobre la efectividad de como van a aplicar justicia a los militares que violaron a la .

La fiscalía en medio de su nula legitimidad le está agregando un grado más a su inoperancia, para varios especialistas de derecho penal la imputación del acceso carnal abusivo abre la puerta para que los monstruos que cometieron este macabro crimen se les trate de manera mas blanda de lo que debería tratarse. Hoy el fiscal en medio de su celeridad habló y dejo claro que la justicia no va operar con contundencia así diga lo contrario con las palabras, pues con los hechos dejó sentado su posición.

Para Francisco Bernate, profesor de derecho penal: “Lo que plantea la Fiscalía es que no tiene evidencia de que se haya presentado violencia; esa es una tesis muy vieja en la que se exige que la víctima aparezca con lesiones como mordiscos y demás, para catalogarse como violación.”. para otro especialista en derecho penal, el director y profesor del Área de Derecho Penal de la Universidad de los Andes, Ricardo Posada Maya: “No hay acceso abusivo agravado. Podrían probar acceso carnal violento agravado. Ni eso saben distinguir bien. Ignoran la violencia a la que fue sometida la menor, la invisibilizan por ser funcionarios, la desestiman y eso, señores, es violencia. En este caso deben acusar bien…”

Suenan as alarmas y para muchos el caso queda en tierra de nadie, donde ni siquiera se tipificó bien el delito. A la niña la revictimizaron, negándole justicia. A sus verdugos la trataron con mano blanda, y no quisieron reconocer la violencia que se generó sobre ella. La pregunta es por qué. No es una equivocación, es un proceder blando para no atacar a la Institución que generó la violencia: El Ejército colombiano.

Felicinda, como se llama la hermana mayor de la menor abusada, contó que su hermana desapareció el pasado domingo 21 de junio, sobre las 5:00 p.m., cuando salió a recoger guayabas en la zona.

“Dijo que iba a traer unas guayabas para hacer jugo y ella se fue, y nada y nada, no llegó y en la casa estaba la comida y nada. Ahí fue que comenzamos a buscar y mi mamá comenzó a llorar y a buscar. Hasta las tres de la mañana vino a descansar un momento porque yo le dije que descansara, que esperara a que amaneciera porque íbamos a buscarla. Y fuimos a buscarla y ya fue que encontramos a mi hermana”, indicó la hermana de la niña.

La víctima es la menor de cinco hermanos y aunque tenía miedo, cuando llegó a su casa, después de un día y medio de estar en manos de los soldados, le contó a Felicinda lo que le sucedió. 

“Ella nos contó a nosotros que unos soldados la violaron, la cogieron a la fuerza, le taparon la boca y no le dejaron gritar (…) Después la cogieron otra vez, y otro soldado la cogió otra vez a la fuerza y la violaron allá. Los soldados le dijeron que no dijera nada porque la iban a demandar, entonces ella dijo que no iba a decir nada”, agrega el relato.

La familia dice sentir miedo, porque asegura que son pobres y que los soldados del Ejército involucrados en el hecho los conocen.

“Tenemos miedo una parte porque usted sabe que la gente tiene su modo con plata y nosotros como pobres tenemos miedo porque de pronto ellos nos manden a hacer cosas a nosotros, mi familia. Ellos saben quiénes somos nosotros y todo”, agregó Felicinda.

La menor se recupera en el hospital de Pueblo Rico y aunque el médico le aseguró a la familia que está mucho mejor físicamente, Felicinda asegura que emocionalmente su hermana está muy afectada.

“Ella no está bien (…) además es una niña y no sabe nada de esas cosas”. 

Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los hechos y de momento tienen evidencia de la participación de al menos siete soldados, sin embargo, se presume que habría más involucrados por lo que continúan las entrevistan a toda la Quinta División del Ejército que opera en la zona.

Mientras tanto, la familia de la víctima espera que se haga justicia por el daño hecho “a la niña de la casa”.  

Mi mamá llorando, ahí pasando el dolor y además nosotros como no tenemos papá, estamos obviamente luchando (…) La niña estaba estudiando en Pereira y se vino acá, con mi mamá para Santa Cecilia. Estaba bien, para qué. Nosotros estábamos bien por acá y cuando llegaron fue el Ejército y le hicieron daño a la niña y necesitamos que alguien nos ayude”, concluyó Felicinda en una extensa entrevista que entregó a la Revista Semana.

 

 

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