La FARC denuncia el asesinato de otro de sus miembros, que eleva la cifra a 136

“Hoy Servio Delio Cuasaluzan Guanga, integrante del partido FARC en proceso de reincorporación, fue asesinado en el municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño. Es evidente la sistematización y la falta de garantías para los firmantes de la paz”, dijo en Twitter el senador y exguerrillero Pablo Catatumbo.

La FARC denunció que la violencia contra sus militantes se ha cobrado la vida de 133 exguerrilleros. / EL PAIS


 


El Shabbat



FARC, denunció el lunes 24 de junio, el asesinato de otro de sus miembros, con lo que ya suman al menos 136 sus excombatientes muertos desde la firma del acuerdo.

“Hoy Servio Delio Cuasaluzan Guanga, integrante del partido FARC en proceso de reincorporación, fue asesinado en el municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño. Es evidente la sistematización y la falta de garantías para los firmantes de la paz”, dijo en Twitter el senador y exguerrillero Pablo Catatumbo.

El hecho tuvo lugar en la aldea El Palmar, de Ricaurte, en el suroeste del país, donde hombres armados dispararon al desmovilizado.

Para Sergio Marín el asunto ya es sistemático, senador de las FARC: “¿Si esto no es sistemático, entonces qué es?”.

La FARC denunció el sábado que la violencia contra sus miembros se “ha cobrado la vida de 133 exguerrilleros, así como de 34 de sus familiares y once más desaparecidos”.

En una declaración al término de un encuentro de carácter urgente que comenzaron el viernes para analizar la situación, los líderes de la FARC manifestaron que “estos asesinatos sistemáticos (…) son responsabilidad del Estado y el Gobierno, que constitucionalmente están en la obligación de garantizar la vida y la seguridad de todos los colombianos”.

Cuatro muertos en una semana

Según Viteri, secretario de gobierno del departamento de Nariño, con el caso de Cuasaluzan ya son cuatro los exguerrilleros asesinados en la última semana en el suroeste de Colombia.

A esto se suma la muerte violenta de al menos 700 líderes sociales en los últimos tres años, el último de los cuales sacudió al país el pasado 21 de junio.

Ese día, en el municipio de Tierralta, que forma parte del departamento caribeño de Córdoba, dos hombres dispararon desde una motocicleta contra María del Pilar Hurtado Montaño, de 34 años.

La mujer, que según varias fuentes era una líder de su zona que estaba amenazada, caminaba por las polvorientas calles de la localidad en compañía de su hijo de nueve años cuando fue tiroteada. En Colombia el asesinato de líderes sociales y ex miembros de las FARC está claramente desbordado y el gobierno no ha tenido respuesta para estos crímenes.

 

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