La FAES, Policía de Élite que capturó a Aída Merlano en Venezuela

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El Shabbat 



Ayer después de que se conoció la noticia de la captura de la prófuga de la justicia colombiana a manos de la FAES, hoy nos preguntamos quiénes son y cómo son percibidas por los medios de comunicación y la imagen que le han vendido al mundo sobre su proceder.

La FAES no son más ni menos brutales que cualquier otro organismo similar en el continente, sino basta con revisar como operan por ejemplo el GAULA en Colombia, quien tiene tras de sí investigaciones por desapariciones, desplazamiento forzados y ejecuciones extrajudiciales, conocidos como ‘falsos positivos’.

Cuando usted oblitera la información para ayudar a posicionar o desprestigiar un gobierno, sea de la orientación política que sea, está desinformando y haciendo un periodismo dirigido y con un sesgo de confirmación enorme. Así lo vemos todos los días en los tabloides que cubren la realidad del continente latinoamericano. Vemos a INFOBAE atacando al ‘régimen’ de Maduro pero callando las atrocidades que viven los líderes sociales en Colombia bajo la mirada pasiva y cómplice de Iván Duque.

Al parecer no podemos decir que la FAES no sea lo que dicen que es. Un escuadrón de la muerte.

La FAES es una unidad creada por el presidente Nicolás Maduro tras las protestas contra su gobierno en 2017, que luego ha sido destinada a la lucha contra el crimen y acumula una serie de señalamientos por violaciones a los derechos humanos. 

Una serie de reportes de medios de comunicación de parecen mostrar cómo una unidad policial de élite, señalada de numerosas ejecuciones extrajudiciales, ha orientado su persecución hacía dos de las más poderosas organizaciones criminales del país en los últimos meses.

Según una revisión de prensa realizada por InSight Crime entre enero y noviembre de 2019, 88 presuntos integrantes de dos de las megabandas más peligrosas de Venezuela murieron a manos de la , un cuerpo de seguridad del Estado perteneciente a la Policía Nacional Bolivariana (PNB) de Venezuela.

InSight Crime no ha podido verificar la naturaleza y el número preciso de estos homicidios debido a que no hay información oficial disponible del Ministerio de Relaciones Interiores de Venezuela, pero la cantidad y frecuencia de estos reportes de prensa apuntan a una tendencia creciente en el último semestre de 2019.

El Pitazo reportó los incidentes más letales en agosto, cuando la FAES presuntamente mató a 26 personas vinculadas a Tren del Aragua y Tren del Llano en una semana, en los estados de Aragua y Guárico. Las acciones contra el Tren del Llano llegaron luego de la circulación de un video en las redes sociales, aparentemente mostrando a varios miembros de esta pandilla disparando sus armas al aire en Altagracia de Orituco, Guárico.

Uno de los episodios más recientes ocurrió el 15 de noviembre (2019) cuando, según un reporte de El Pitazo, la FAES mató a dos supuestos miembros del Tren de Aragua en un presunto enfrentamiento ocurrido en Los Teques, estado Miranda.

 

Aunque la mayoría de los casos fueron reportados como enfrentamientos, los testigos y familiares de las víctimas argumentaron que se trató de ejecuciones extrajudiciales.

Estos testimonio son similares a los recogidos en un documento elaborado por la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, Michelle Bachelet. En un informe publicado en julio, solicitó al gobierno de Venezuela la eliminación de este grupo policial, considerado como un “escuadrón de la muerte”.

 

Por qué es tan polémica

Un informe sobre Venezuela publicado el pasado junio (2019) por la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, documentó decenas de casos de ejecuciones extrajudiciales en el país.

De acuerdo con el informe, la FAES era responsable de centenares de muertes.

La oficina de la comisionada entrevistó a los familiares de jóvenes que perdieron la vida en operaciones de la FAES y se refirieron a sus comandos como “grupos de exterminio” o “escuadrones de la muerte”.

Como es habitual, el Ministerio de Comunicación venezolano no respondió a una petición de información de BBC Mundo. Cuando se publicó el informe, Maduro dijo que estaba cargado de “mentiras y manipulaciones”, y exigió su rectificación.

BBC Mundo entrevistó a dos mujeres y un hombre que relataron cómo agentes de la FAES “asesinaron” a sus hijos. La historia que contaban era similar.

“Su indumentaria siniestra busca amedrentar a la población”, denuncian los expertos.

En uno de los casos, los funcionarios, con los rostros cubiertos y sin identificación, irrumpieron por la fuerza en la casa del fallecido y, mientras sus compañeros cortaban la calle y contenían a los familiares, le dispararon a bocajarro.

María (nombre ficticio) narró: “Se presentaron en el negocio de mi hijo. Él vive en el mismo edificio, pero unas plantas más arriba. Como no tenía nada que esconder, bajó por su propio pie y se presentó a los agentes. Lo torturaron y le pegaron cuatro tiros. A mí me decían que estaba detenido cuando ya hacía más de una hora que lo habían matado”.

Su testimonio coincide con lo relatado en las decenas de entrevistas que la ONG Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) ha realizado en todo el país.

Su director, Roberto Briceño-León, le dijo a BBC Mundo que “el procedimiento suele ser el mismo. Llegan encapuchados y sin identificación, lo que viola todas las leyes venezolanas, y, mientras unos cortan la calle y alejan a los familiares, otros matan al ciudadano, casi siempre en el interior de su vivienda”.

“Luego entregan el cuerpo en una morgue o un hospital y justifican lo ocurrido diciendo que hubo una resistencia a la autoridad”.

Es frecuente también, afirma Briceño, que manipulen la escena del crimen para respaldar la tesis de que se produjo un enfrentamiento.

Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMiles de personas mueren cada año en Venezuela en incidentes que se registran como casos de “resistencia a la autoridad”.

Opacidad

Una reciente investigación periodística de la agencia Reuters citó a Derrick Pounder, un forense galés especializado en torturas y ejecuciones extrajudiciales. Tras ver las heridas de bala en los cuerpos de varias de las personas abatidas en operativos de la FAES, Pounder puso en duda que se hubieran producido en el “contexto dinámico de tiroteos”.

De acuerdo con las cifras que el Gobierno le entregó al equipo de Bachelet, cerca de 5.300 personas murieron en 2018 tras “resistirse a la autoridad”. ONG como el OVV elevan esa cifra por encima de 7.500.

Según Briceño, “en estados como Aragua la Policía ya mata más que los criminales”.

La falta de cifras oficiales impide conocer con exactitud el número de agentes que integran la FAES.

Briceño subraya que “está claro que la FAES es el cuerpo que se ha querido reforzar, reduciendo los efectivos que están dedicados a la prevención del delito y apostando en su lugar por la represión”.

“Sus agentes cobran más dinero y, además, se les permite el botín”, indica. En la mayoría de casos, los familiares de las víctimas denuncian el robo de dinero, objetos de valor e incluso autos por parte de los funcionarios.

Los vecinos de María le contaron que el cadáver de su hijo se lo llevaron envuelto en sábanas en el remolque de su propia camioneta.

Image captionUn vecino captó cómo los agentes se llevaron la moto de casa del hijo de María.

Por qué actúa sobre todo en en zonas populares

Las zonas populares y más humildes son habitualmente las más castigadas por el crimen y la violencia.

Es en ellas donde la FAES es más activa y está cada vez más presente.

El informe de Bachelet señaló que “el gobierno podría estar usando a la FAES y otras fuerzas de seguridad para infundir miedo entre la población y mantener el control social”.

Briceño cree que su “indumentaria siniestra, de negro y con esas calaveras, ya deja claro que hay un afán de amedrentar a la población”.

Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES Image captionLas polémicas acciones de la FAES se concentran en los vecindarios más humildes.

Cuando el pasado 23 de enero, después de que Juan Guaidó se declarara “presidente encargado” de Venezuela, se produjeron protestas contra Maduro en sectores populares de Caracas, estas fueron reprimidas por la FAES.

“Fueron noches de plomo y más plomo”, dijo entonces a BBC Mundo un empleado municipal residente en el barrio José Félix Ribas. Contó que los agentes “tumbaron las puertas y empezaron a entrar en las casas”. También dijo haber visto como los agentes mataban a tres de sus vecinos y cargaban sus cadáveres en camionetas.

Vecinos del barrio de José Félix Ribas protestaron el pasado mes de octubre contra los excesos de la FAES y exigen su retirada de la zona.

Derechos de autor de la imagen GETTY IMAGESImage captionEl debate sobre la actuación de la FAES se ha abierto también en zonas donde el Gobierno ha contado tradicionalmente con más apoyo.

La FAES genera rechazo también en algunas bases del chavismo, que ven cómo actúan contra los más desfavorecidos.

Una dirigente comunal chavista del municipio Petare, en Caracas, que prefirió no dar su nombre, contó que había habido roces entre dirigentes locales y los agentes a los que pidieron explicaciones por el homicidio de uno de los jóvenes de la zona.

Petare ha sido tradicionalmente uno de los puntos de mayor apoyo a la “Revolución Bolivariana” iniciada por Hugo Chávez. “Aquí nadie quiere a esa policía”, dijo la mujer, que ve conveniente que se abra un debate en el gobierno sobre su actuación.

 

Cómo ha reaccionado el gobierno

Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES Image captionMaduro rechazó el informe de Bachelet y exigió su rectificación.

El informe de Bachelet incluyó entre sus recomendaciones finales la disolución de la FAES y la apertura de una investigación independiente sobre su actuación que atendiera a las víctimas.

Pocos días después de que se hiciera público el informe Bachelet, Maduro apareció en un acto con efectivos de la FAES.

“¡Viva el FAES!”, proclamó.

Muchas familias de las víctimas temen denunciar por temor a represalias y piden a los medios que no difundan su nombre real.

Todas aquellas con las que BBC Mundo se reunió dijeron que no habían obtenido respuesta tras denunciar ante la Fiscalía lo ocurrido.

Liliana Ortega, fundadora de Cofavic, una asociación pro derechos humanos que asesora legalmente a las familias que denuncian, le dijo a BBC Mundo: “Con frecuencia nos encontramos con retrasos en la práctica de diligencias que son imprescindibles para la investigación y con negligencias en las autopsias”.

“La inmensa mayoría de los casos nunca llegan a juicio”, concluye.

Briceño indica que “hay pocos casos de funcionarios policiales condenados en Venezuela, pero con la FAES la impunidad es total”, y funcionarios del Ministerio Público admiten confidencialmente que las investigaciones que afectan a la polémica fuerza policial son sistemáticamente bloqueadas.

El experto cree que la reacción del gobierno ante las denuncias contra la FAES muestra que “en realidad están orgullosos por lo que se está haciendo”.

“No creen en el sistema penitenciario, no creen en el sistema judicial, esta es su única política de seguridad”.

“No hablamos de la actuación de elementos aislados. Se trata de una política de estado. Y es una política de exterminio”.

 

Análisis

El motivo de esta supuesta represión por parte de la FAES en estas megabandas es incierto. El Tren de Aragua se expandió rápidamente en 2019, aumentando su presencia nacional en Venezuela y en el extranjero en Brasil, Colombia y Perú. El Tren del Llano puede estar viviendo un renacimiento bajo el liderazgo, Gilberto Malony Hernández, alias “Malony”.

Es poco probable que la razón del incremento de la letalidad de la FAES contra miembros de megabandas sea disminuir el crimen. Una investigación reciente de Reuters asegura que esta política de “mano dura” tiene como objetivo el control social, sembrando el terror en los sectores populares, tal como hicieron las Operaciones de Liberación y Protección del Pueblo (OLP) en el pasado.

En este caso, como en el de las OLP, las acciones selectivas y sanguinarias de la FAES contra las megabandas podrían tener una misión más específica y “provechosa” para sus funcionarios: desplazar a estos grupos criminales con el fin de quedarse con sus territorios y rentas ilegales.

Esta presunción se sustenta en el hecho de que la FAES mantienen vínculos con el mundo criminal, pues algunos de sus oficiales más destacados pertenecen a “colectivos”, grupos de paramilitares vinculados al gobierno de Venezuela, conocidos por su participación en actividades criminales como extorsiones, secuestros y homicidios, que los ayudan a mantenerse económicamente y así mantener su lealtad al régimen.

La principal evidencia de esta relación es que el actual director de la FAES, José Miguel Domínguez Ramírez, ha sido señalado de ser el líder del colectivo “Continente” y de estar involucrado en varios homicidios, entre ellos el asesinato de un manifestante en las protestas 2014, según información publicada por Runrun.es. También ha sido sancionado por Estados Unidos por reprimir la disidencia e impedir que la ayuda humanitaria llegara a Venezuela.

 

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