La Condición de Legalidad

NEW YORK, NY - SEPTEMBER 26: President of Colombia Ivan Duque Marquez addresses the United Nations General Assembly on September 26, 2018 in New York City. World leaders are gathered for the 73rd annual meeting at the UN headquarters in Manhattan. (Photo by John Moore/Getty Images)

Por Martha Elena Rangel Vanegas

Tal vez por la gran corrupción en la justicia, nuestro bien amado presidente resolvió desarrollar su propia jurisprudencia, establecerse por su cuenta y ensayar sus propias alas.

NEW YORK, NY – SEPTEMBER 26: President of Colombia Ivan Duque Marquez addresses the United Nations General Assembly on September 26, 2018 in New York City. World leaders are gathered for the 73rd annual meeting at the UN headquarters in Manhattan. (Photo by John Moore/Getty Images)

“El principio constitucional de la legalidad tiene una doble condición de un lado es el principio rector del ejercicio del poder y del otro, es el principio rector del derecho sancionador. Como principio rector del ejercicio del poder se entiende que no existe facultad, función o acto que puedan desarrollar los servidores públicos que no esté prescrito, definido o establecido en forma expresa, clara y precisa en la ley. Este principio exige que todos los funcionarios del Estado actúen siempre sujetándose al ordenamiento jurídico que establece la Constitución y lo desarrollan las demás reglas jurídicas.”

Corte Constitucional

El principio de legalidad o primacía de la ley es un principio fundamental, conforme al cual todo ejercicio de un poder público debe realizarse acorde a la ley vigente y su jurisdicción y no a la voluntad de las personas. Si un Estado se atiene a dicho principio entonces las actuaciones de sus poderes estarían sometidas a la constitución y al estado actual o al imperio de la ley.

(Wikipedia)

Me va a tocar tener un abogado de cabecera para que me resuelva todos estos galimatías jurídicos, porque últimamente nuestro presidente nos sale con unas perlas, que si se pone uno a pararle bolas, termina tratando de ir por la vida como si pisara huevos, o para estar de moda, pues camina como si esquivara bombas antipersona.

Resulta que el señor presidente, lanzó con bombas y platillos su “Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018-2022, un pacto para construir una Colombia en la que impere la legalidad con seguridad y justicia, el emprendimiento como eje del desarrollo económico y social y equidad para que todos los colombianos tengan igualdad de oportunidades”. Y vuelve y dispara: “Este Plan Nacional de Desarrollo es un Pacto por la Equidad. Por la igualdad de oportunidades para todos los colombianos en condiciones de legalidad.”

Una vez terminé esa lectura, he buscado por todas partes la condición de legalidad y solo me he encontrado el principio de legalidad, pero es imposible que se refiera a eso porque habla de un Estado recto, honesto y con tanto pícaro que conforma su equipo de gobierno es francamente inaudito.

Busqué entonces “condición” y me encontré con este significado: “Del latín condicio, la condición es la propiedad o naturaleza de las cosas. En el pasado, este término también se usaba para designar el estado que se reconocía en las personas, la calidad del nacimiento, que podía ser de siervo, de libre o de noble, entre otras posibilidades.”

Tampoco me cuadra, recordé entonces providencialmente que nuestro presidente no es abogado y por lo tanto la embarró porque uno puede estar en unos aspectos de su vida ciudadana en condición de legalidad y en otros, en condición de ilegalidad. Me explico, la senadora María Fernanda Cabal está en condición de legalidad en su casa pues posee las escrituras, pero se encuentra en condición de ilegalidad en el senado porque una partida de incautos e indelicados ciudadanos, le hicieron el favor de comprarle unos ilegales votos a $200.000. Hilando más delgado concluyo que en su casa la cobija la dulce sombra del Plan Nacional de Desarrollo, pero en el senado no ¿Será que por eso le dispara con admirable terquedad a el Acuerdo Especial Humanitario suscrito en La Habana?

¿Y que me dicen del Fiscal General de la Nación? Este pobre señor necesita unas clasecitas de condición de legalidad, requiere urgentemente entender que el cargo que le regalaron no sirve para salvar de la “ilegalidad” al grupo Aval sino precisamente para lo contrario, debe es tratar de meter a su patrón a la cárcel.

Tal vez por la gran corrupción en la justicia, nuestro bien amado presidente resolvió desarrollar su propia jurisprudencia, establecerse por su cuenta y ensayar sus propias alas.

Estimados lectores, la jurisprudencia de Duque no es más que aquel antiguo principio que dice que la Ley es para los de ruana. No puede ser posible que Ivancito meta a todos sus copartidarios a la cárcel por su desgraciada condición de ilegalidad, se revuelcan en ella como cualquier ser vivo que intenta salir de un lodazal. Yo más bien le susurro al oído que si va a fingir, mentir y trampear, es mejor que lo haga con total sinceridad porque mucho me temo que ese galimatías jurídico tiene que ver con cuatro puntos básicos:

Está mirando a ver como declara en condición de ilegalidad al Partido FARC

Está tratando de salvar al prófugo inocente Andrés Felipe Arias que actuó ilegalmente en condiciones de legalidad.

Nos está metiendo en una guerra (ilegal) con la hermana República Bolivariana de Venezuela en condición de legalidad.

Próximamente declarará que el ecocidio de Hidroituango se cometió en condición de legalidad.

Entretanto pagamos más impuestos para tapar el hueco fiscal, opinamos acerca de la legalidad de la JEP y realizamos velatones por la muerte de líderes sociales, del río Cauca y de la educación. Compren cirios por gruesas, sale más barato.

 

[Si deseas apoyar al periodismo emergente para que siga creciendo y contribuyendo  a la sociedad, puedes hacer tu aporte en ⇒ Vaki]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *