Entre chimpancés y bonobos: ¿A quién nos parecemos más?

Entre chimpancés y bonobos: ¿A quién nos parecemos más?

“Creo que es justo decir que los humanos combinan características de ambas especies, pero a la luz de su capacidad para mantener relaciones pacíficas entre grupos, los humanos tienen un comportamiento más cercano a los bonobos”.

 

Los primates se caracterizan por ser sociedades altamente organizadas, complejas y con características determinadas  que cumplen con funciones particulares que las enmarcan en determinada facción, pueden ser señalados como violentos o pacíficos, amorosos o odiadores. Jane Goodall es la primatóloga que ocupa el cuadro de honor en el salón de la fama, y fue ella quién nos contó la naturaleza despiadada y violenta de los chimpancés. Señaló que la vida social de los chimpancés estaba dominada por guerras entre facciones y una organización política en la que predomina las uniones y las alianzas para llegar a la escala social más alta.

 

El primatólogo Martin Surbeck: “Creo que es justo decir que los humanos combinan características de ambas especies, pero a la luz de su capacidad para mantener relaciones pacíficas entre grupos, los humanos tienen un comportamiento más cercano a los bonobos”.

 

Los bonobos y los chimpancés son nuestros primos cercanos, cada grupo con características definidas pero que algunas destacan y diferencian mientras otras se cruzan sin siquiera mostrar alguna disimilitud. Sabemos que en los grupos de chimpancés hay una fuerte competencia grupal, casi a muerte, muy parecido a sus primos los humanos; en cambio en los grupos de bonobos esto apenas ni aparece

 

“Los chimpancés machos son altamente territoriales, con encuentros intergrupales hostiles y a veces letales, mientras que los grupos de bonobos mantienen unas relaciones bastante pacíficas y durante los encuentros no hay violencia letal”, afirma Martin Surbeck, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig. Surbeck y otros investigadores sugieren en un artículo científico publicado en Royal Society Open Science que ” la guerra podría tener un impacto fundamental en la estructura de una sociedad determinada “.

 

Las diferencias entre unos y otros por lo que sabe a la luz de los estudios e investigaciones es definitivamente marcada. Mientras los bonobos son pacifistas, casi unos hippies, matriarcales y panxesuales, los chimpancés son como ya hemos dicho violentos, patriarcales y muy territoriales. 

 

Para Martin Surbeck el modelo al que debemos dirigir nuestra mirada no son los chimpancés sino los bonobos:  “Creo que es justo decir que los humanos combinan características de ambas especies, pero a la luz de su capacidad para mantener relaciones pacíficas entre grupos, los humanos tienen un comportamiento más cercano a los bonobos”.

 

Surbeck, de la Universidad de Harvard, firma junto a dos colegas un estudio en la revista PNAS en el que concluyen sin tapujos que podemos mirarnos en los ojos de los bonobos: “La tolerancia de las relaciones grupales observada en los bonobos puede servir como los bloques de construcción sobre los cuales podrían haber evolucionado las estructuras sociales entre grupos en los humanos”. De este modo, el sistema social de los bonobos “puede representar una fase de transición de un estado ancestral”.

 

Las conclusiones de estos estudios han sido sacadas de los datos obtenidos a largo plazo en cinco comunidades salvajes de chimpancés y dos de bonobos, en países africanos como Costa de Marfil, Uganda y la República del Congo. ¿Con qué sexos se asocian preferentemente los individuos de ambas especies? “Todas las comunidades de chimpancés estaban segregadas por sexos, lo que significa que los machos y las hembras se asociaban más con compañeros del mismo sexo”, dice Surbeck. “En cambio, los machos bonobos no se asociaban preferiblemente con otros machos y ambos sexos se asociaban preferentemente con las hembras”, añade. 

 

Las maneras sociales entre chimpancés y bonobos son diferentemente marcadas: los chimpancés machos necesitan cooperar con otros machos en tareas como la vigilancia fronteriza, la defensa del territorio y la caza colectiva; y los bonobos, que son menos territoriales, se asocian principalmente con las hembras, a menudo con sus madres, con las que cooperan y a las que ayudan en favorecer el éxito en el apareamiento de los hijos. Por último, las hembras de ambas especies cooperan entre ellas cuando se trata de criar a sus pequeños .

Interacción entre bonobos macho y hembra/FOTO: MARTIN SURBECKCC BY-SA

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