Tierra

El Machete, tan colombiano como la cumbia

Por Alexander Quiñones Moncaleano 

“Un sirve hasta para eso, para matar godos y liberales, guerrillos y paramilitares. Hoy después de casi tres décadas sigo viendo, ya no de en vivo y en directo las peleas a machete limpio que vi a la temprana edad de 12 años”

A close up of a cacao farmer’s mid-section showing a cacao pod in one hand and his machete in the other.

Hace un par de días me llegó un video donde tres hombre se batían a duelo con machete en mano, no se podría decir porque era entre tres. Confrontación que para muchos es escalofriante y asaz violenta, entre esos muchos me cuento. A la edad de doce años vi a un hombre que le rebanaron el cachete derecho de un machetazo y su moflete de carne le colgaba dejando ver su dentadura e interior de su cavidad bucal; ese recuerdo me acompaña como uno de tantos que le deja a uno vivir en un pueblo como el que tuve la fortuna de nacer y crecer. Mi pueblo es un lugar tan singular como cualquier otro pueblo del planeta, un pueblo donde todos se conocen entre sí. Un pueblo que vivió la violencia de los ochenta y noventa cada noche de esas dos décadas. Amanecían dos o tres muertos cada día de esa época infeliz no solo de mi pueblo sino de todo el país. Fue la época cuando la guerrilla mataba a patrocinadores de las autodefensas y los paramilitares a auxiliadores de la guerrilla.

Por aquella supe que el machete era una herramienta que utilizaban los campesinos de todo el país para sus faenas y menesteres; con eso recogían el plátano, con eso limpiaban su tierra de maleza y con eso se mataban unos a otros los domingos en las diferentes plazas en los atardeceres de domingo después de sus dosis semanal de alcohol. Un machete sirve hasta para eso, para matar godos y liberales, guerrillos y paramilitares. Hoy después de casi tres décadas sigo viendo, ya no de en vivo y en directo las peleas a machete limpio que vi a la temprana edad de 12 años, y me sigue pareciendo tenebroso, escabroso y macabro que dos hombres se maten a machete limpio sin la más mínima pisca de piedad por el otro.

Uno podría hacer toda una sociología de este instrumento tan colombiano como la , y la . Pero hay que recordar que ese instrumento viene de España y que también utilizan otros pueblos y es llamado de diferentes maneras, hasta acá mismo es conocido como rula. La palabra machete, junto con variantes en el diseño, recibe en el mundo diversos nombres, en Africa Occidental, Panga; en Filipinas, Bolo; en Malasia, Golok; en Nepal, Kukri; en Brasil, Falcão. Me quedó un recuerdo indeleble de un instrumento que usaron mis abuelos y que yo cambié por la pluma.

También te puede interesar 10 Prácticas Que Usan Los Judíos Para La Vida Y Los Negocios  

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos! No critiques, crea

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *