Opinión

Detrás del espejo “Vivir sin saberlo, bajo la máscara del estereotipo social”


Por Carlos Andrés Cruz Psicólogo 


Todos alguna vez en nuestras vidas hemos tenido la posibilidad de mirarnos al espejo y preguntarnos ¿Quiénes somos? y si aún no lo hemos hecho, tenemos hoy viva la posibilidad de encontrarnos frente a él a diario. Pero, ¿qué pasa con la persona que se esconde detrás de él? ¿Dónde vive o dónde se oculta lo que realmente somos? 

El mundo actual nos invita casi que a diario a ocultar lo que somos y las redes sociales son el aliado perfecto para encubrir la verdadera esencia humana; el deseo de cumplir con los desquiciados y absurdos estereotipos hace que el ser humano, loco por ser aceptado, entre en el juego del que no se podrá salir jamás, donde no hay un ganador más que el consumismo y la satisfacción de un deseo eterno de encajar en la mente de un mundo trastornado. 

Vivimos una situación crítica en el mundo entero; es una lucha interna y social que busca satisfacer a un público con rasgos psicopáticos, como en los mejores tiempos de circo en el Coliseo Romano, pero ahora son muchos los actores que hacen parte de este juego. 

Por un lado, la plebe lucha por no morir ante las arbitrariedades de la justicia, y otras enfermedades endémicas de tipo biológico y social, por otra parte, un grupo selecto de incrédulos de sí mismos busca amor propio en quienes los oprime hasta el punto de esconderse detrás del espejo. Los otros son zombis que mirando hacia el piso encuentran los pasos de políticos corruptos que los guían hacia su propia destrucción. Finalmente, encontramos los espectadores, seres sin sombra que yacen en cada silla, cada uno sujetando con orgullo un espejo a la vista de quienes se esconden detrás de su reflejo. 

Al ver este panorama global, resulta desconcertante saber la incapacidad que tiene el ser humano para no reconocerse, perdiendo el rumbo y propósito de su propia existencia, tal vez nunca se supo o nunca tuvimos el empeño de saberlo. Negarnos a nosotros mismos y concederle la culpa al otro, ha sido la manera más fácil de “Avanzar” hacia el repliegue mental. No por nada el mundo nos habla hoy de reinventarnos. Tal vez porque es la misma naturaleza que nos invita a ser y mostrar lo que realmente somos. Sin ocultarnos bajo la delicada sombra de nuestra propia existencia. 

La palabra “reinventarnos” nos invita re-direccionar nuestro rumbo. A reconocer nuestras habilidades que van más allá de satisfacer los deseos de los demás y no es un tema de servicio. Porque estamos llamados a servir, es el reconocimiento de que somos más que un objeto estereotipado de placer social. Somos llamados a disfrutar de nuestra propia existencia en armonía con nuestra soledad y con los demás. Sujetos de derechos con una alta dosis de amor propio. Rompamos pupes las cadenas y los yugos que nos rigen, renunciemos al circo de entretenimiento social, lejos del casting y la pornografía de la desigualdad. 

Vivamos con el único propósito de reconocer nuestro verdadero sentido. Bajo el propósito de dejar salir a aquel que se oculta detrás de tu propio reflejo. Solo así, seremos felices. 

#SomosPeriferiaUrbana


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