Periodismo

Daniel Samper Ospina, Cuando los referentes culturales y periodísticos tienen rabo de paja.



 El Shabbat 



Por Alexander Quiñones Moncaleano


La Mita y La Encomienda

El señor Samper Ospina representa intereses que se remontan a la mita y la encomienda, y creo que esa es justamente la labor que lleva a  cabo: defender el establishment y ayudar a que siga su curso sin mayores contratiempos.

La vida en Colombia está permeada por un fenómeno que nos viene anulando el futuro, sobre todo el futuro de las clases menos favorecidas; somos una de las naciones con mayor desigualdad en América latina, sólo superada por Haití. Este es un país que deja sin oportunidades a millones de niños y jóvenes. La corrupción está haciendo aguas: según el último informe de la Contraloría General de la República, se pierden en bolsillo de los corruptos cerca de 50 billones de pesos.

Muchos sectores están comprados, por no utilizar otro adjetivo más fuerte. Pero acá tendré la oportunidad de referirme a un personaje colombiano, que además posa de impoluto y combatiente de la corrupción. Un personaje que se dice cómico, se nos presenta como outsider o iconosclasta de la más alta pureza. Pero quizá sea todo lo contrario. Un tipo que tiene una trayectoria, un apellido, un linaje que lo pone en las más altas esferas de la industria cultural y política del país.

La Familia

Me podrían decir que uno no elige en qué cuna nacer, ni qué apellidos ostentar; uno no elige la raza ni el tipo de padres que le tocan. Y tienen razón. Pero hay sociedades y culturas que son mucho más escrupulosas y exigentes a la hora de elegir a sus referentes culturales porque saben que estos referentes son movimientos importantísimos a la hora de jalonar a una sociedad hacia derroteros supriores.

Superiores en términos en los que habla por ejemplo Miguel De Zubiría: una población con capacidad de lectura crítica y lo que esto comporta, es decir, mejor capacidad de decisión, analizando las diferentes variables para tomar el mejor camino que el horizonte de posibilidades proporcione.

Nadie se atrevería por ejemplo a criticar a un sujeto como Jaime Garzón, pero otro cuento es hablar de Daniel Samper Ospina. Un tipo que desde que nació tenía palestra pública, dado la familia “todopoderosa” que tiene.

Poder mediático

Lo tildan de un hombre vivaz y con un ingenio inigualable, un humorista de lujo; para mí es un tipo con un humor pésimo, con imposturas o poses que para nada pueden ser auténticas; de esos que se rasgan las vestiduras porque eso es lo políticamente correcto, pero en el fondo no es más que alguien que no puede ni ha podido desprenderse de todos los privilegios a los que tiene derecho por ser blanco, hombre y nacido en un hogar con poder mediático, político y económico.

Y acá está el quid pro quo del asunto: cómo logro cambiar mi esencia, cómo logro cambiar mi linaje, cómo logro cambiar mi raza. ¿Imposible? Quizá el primer camino sea renunciar a esa palestra que nos heredaron y no supimos ni por qué. Un posible camino: si mi padre fue médico yo sea músico, si mi madre fue abogada yo sea proleta, si mi padre fue escritor yo sea ingeniero. Es decir, que no haya nada de su mundo que logre tocarme, al menos no de manera evidente.

Muchos dirán que estoy hilando muy fino y rayando en la estupidez más contundente, quizá tengan razón, pero conozco ejemplos que lograron distanciarse de su cuna y no hay cosa más grata que ese demostrarse a sí mismo que en el alma hay algo noble, que si se está ahí es porque se lo ha ganado.

Los Contratos

Me refiero a que es necesario distanciarse, sobre todo cuando se reciben contratos del gobierno de turno por la bobadita de 927 millones de pesos; ese fue el último contrato que la familia Samper García recibió del gobierno Santos.  Mediante el decreto presidencial 1943 del 28 de noviembre de 2017 Claudia García Jaramillo entró a formar parte del equipo de Santos como directora del postconflicto en la Presidencia de la República. El nombramiento fue firmado por el investigado Secretario General Alfonso Prada y autorizado por el Presidente Juan Manuel Santos.

Y el problema no es que contrates con  el Estado, sino la forma de hacerlo, a dedo y sin licitación alguna. Cómo vamos a hablar de urna transparente o de bolsillos transparentes cuando recibimos contratos de esa manera, a dedo, sin pasar por un proceso o concurso. Con qué autoridad moral hablas de corrupción y criticas a todo el mundo.

No creo que se pueda hacer. Si uno entra a mirar las cuentas en redes sociales del periodista Daniel Samper Ospina se encuentra con que ataca de manera frentera a la corrupción y a los corruptos. Ese es una de las labores del periodista: informar, denunciar, criticar, y sobre manera a aquel que ostenta el poder.  Pero, cómo hacer esto si tienes las manos untadas.

Mediante el decreto presidencial 1943 del 28 de noviembre de 2017 Claudia García Jaramillo

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Para mí el señor Samper Ospina representa intereses que se remontan a la mita y la encomienda, y creo que esa es justamente la labor que lleva a  cabo: defender el establishment y ayudar a que siga su curso sin mayores contratiempos.  Eso es lo que verdaderamente sabe hacer con ahínco y pundonor. Yo esperaría que Colombia no le coma tanto cuento a este payaso que quiere devenir periodista, crítico y outsider. Pero lo que en realidad es como muchos personajes que vemos todos los días con palestra heredada, haciendo parte del engranaje del establecimiento.

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One thought on “Daniel Samper Ospina, Cuando los referentes culturales y periodísticos tienen rabo de paja.

  1. Tal vez no sea necesario cambiar la esencia, ignorar el linaje o desconocer la raza, tampoco renunciar a lo heredado, tal vez solo se debe ser honesto, hablar al público sobre lo que realmente se piensa sin favorecer intereses propios ajenos a la profesión de periodista o de terceros, ¿imposible? – para ciertos “referentes” si lo es y daniel Samper Ospina es un buen ejemplo.

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