En el colegio Granadino en Manizales un joven de 13 años terminó con un testículo perforado

El poder que hay detrás de este caso debe ser una pieza clave para que la sociedad se pronuncie en el caso infame que sucedió en el colegio Granadino 

 

Un tremendo caso de bullying sucedió en un reconocido colegio de Manizales. Un joven terminó herido y en un quirófano después de que sus compañeros lo quisieran empalar. El niño de 13 años venía sufriendo ataques por parte de sus compañeros desde hacía varias semanas. Según se ha conocido a través de diferentes medios, el colegio Granadino ya tenía conocimiento del ataque sistemático que sufría el niño.

 

Si no hubiese sido por la presión de las redes sociales el caso hubiese quedado bajo el silencio de los justos. Un niño termina en el quirófano y el colegio quiere que todo forme parte de un pacto de silencio. 

 

La institución educativa ha pedido a los medios de comunicación que manejen la información con consideración, o mejor, que tapen la cruel situación a la que ha sido sometido un menor de edad a su cargo. Esta es la hora que no se sabe quiénes fueron los otros niños involucrados. Diana María Buitrago es la mujer que habló con La W y dio detalles del caso. Según contó esta madre de una niña que presenció el ataque, el colegio Granadino guardó silencio hasta el último momento. Esto, según la mujer, porque los padres de los menores que cometieron el delito “son personas muy poderosas”. 

 

“Todos los compañeros tuvieron su momento, pero cuando llegó el turno del niño que había estado sufriendo de acoso, tristemente no lo recibió el piso sino una varilla. Uno de los compañeros la clavó en el suelo segundos antes con la finalidad de hacerle una broma”, explicaron miembros de la comunidad educativa.

Puertas para adentro  de la Asociación Colegio Granadino

Después de que se hiciera público el infame y trágico episodio, las directivas de la Asociación Colegio Granadino no tuvieron más remedio que pronunciarse a través de un comunicado. “Hemos activado la ruta de atención diseñada para este tipo de sucesos y actualmente nos encontramos esclareciendo en detalle los hechos que tuvieron lugar durante el incidente, con el fin de tomar medidas pertinentes al caso en el marco de un debido proceso”, reza la declaración oficial de la institución.

 

Debemos recordar que todo sucedió dentro de la institución. Un menor resultó herido y casi es empalado en un lugar donde se supone deben protegerlo y brindarle seguridad. El resultado de este suceso, afortunadamente para la víctima, no fue tan grave como podría haber sido. Esta supuesta broma habría podido terminar incluso en la muerte de un menor de edad.

 

Es importante resaltar que este tipo de casos que involucran a niños y al sistema educativo, así resulten difíciles e incluso aterradores, no se pueden relegar al olvido. Deben debatirse abiertamente y de manera sostenida porque el silencio lo único que envía es un mensaje de impunidad y permisividad que probablemente incita a los menores a seguir haciendo bullying o a guardar silencio cuando son víctimas o testigos. Además, es claro que no hemos entendido las carencias, necesidades y amenazas que enfrentan los menores de edad; y entre más nos demoremos en empezar a analizar los acontecimientos, más lejos estaremos de encontrar los caminos que nos lleven a procurar el bienestar de los niños, niñas y adolescentes.

Matoneo

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