Opinión

Catherine Juvinao y Mafe Carrascal dos activistas separadas al nacer

Catherine Juvinao y Mafe Carrascal dos activistas separado al nacer. Estas dos mujeres son reconocidas a nivel nacional por su activismo digital. Han liderado grandes campañas y denunciado actos de corrupción. Son bonitas, muy bien educadas y tienen grandes contactos en el alto mundo de loa política. Su imagen es muy cuidada y elaborada como todo producto cultural y social. Que ellas saben utilizar. Tienen cientos de miles de seguidores y cada trino tiene gran impacto en sus seguidores.

nada de esto está ‘mal’, pero el hay un punto que siempre hemos tratado acá en este espacio digital, y este es: la transparencia. Acá se a denunciado a la falta de transparencia de cada uno de los influencers que gracias a su imagen van haciendo contratos sin anunciarlo. Estos contratos en sí no tienen nada de negativo. también lo hemos dicho. Lo problemático es la forma como se asignan. A dedo. Sin mediar concurso alguno. Esto es fundamental a la hora de hacer la crítica que estamos haciendo. Porque muchos colombianos saltan a la defensa de estos influencers.

No tiene ningún problema contratar con el Estado. Ese es un trabajo como cualquier otro. Tu tienes un producto y lo vendes. En este caso la marca es el producto que venden los influencers. Es decir su misma persona. Ellos en su gran mayoría atacan la corrupción. Así vemos al periodista y humorista Daniel Samper Ospina. Habla de lucha contra la corrupción. Pero no tiene ningún problema en recibir un millonario contrato por más de 900 millones de pesos. Acá les dejo una columna publicado en elshabbat.com en 2018, donde denunciamos que la esposa del humorista recibió un contrato por 927 millones. [Haga clic aquí para leerlo].

Este fenómeno es muy recurrente en Colombia. Vemos a los activistas, periodistas y artistas a recibir contratos sin sonrojo alguno. Repetimos que no es que esto sea malo en sí. El problema es la manera cómo se reciben. Sin un concurso, sin un proceso de varios oferentes. Así no hay manera que Colombia camine hacia un país que respete a todos sus ciudadanos.

Carrascal ha sido reiterada contratista en diferentes administraciones: Alcaldía de Petro, gobernación de Nariño con Camilo Romero, presidencia de Juan Manuel Santos, diferentes ONGs, etc.  Esto tampoco es que sea ilegal, pero sí plantea dudas acerca de su tan cacareada independencia y peor aún, desvirtúa su lucha por “nuevas formas de hacer política”, como ella expresa.  Esos bruscos movimientos de contorsionismo ideológico, quizá jalonados por la influencia sentimental, lo único que han logrado en “Mafe” es descascarar su frágil consistencia política y ética, y acaban generando entre sus seguidores una profunda desconfianza hacia ella, sobre todo, en sus aspiraciones futuras a cargos de elección popular.

Volvamos a Cathy y a Mafe. De quienes sabemos han tenido contratos con diferentes administraciones. En esta semana las vimos con Camilo Romero, exgobernador del departamento de Nariño. Haciendo un comercial, que fue filtrado a través de redes sociales. Si preguntamos creo que no nos lo van a decir. Pero ellas nada hacen gratis. Es decir, detrás de ese comercial aparentemente inocente debe haber un gran contrato.


#SomosPeriferiaUrbana


[Si deseas apoyar al periodismo emergente para que siga creciendo y contribuyendo  a la sociedad, puedes hacer tu aporte en ⇒ Vaki]


Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos! No critiques, crea

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *