Café de mi Finca: una apuesta regional por un café premium

Café de mi Finca nace en la ciudad de Bucaramanga en el 2017, pero el sueño, la iniciativa empezó en el 2014 cuando se sembraron las primeras matas. El dueño de este sueño tiene nombre propio y es un santandereano de siempre. Nacido en las tierras de santander y criado en la calle de los almendros. Una calle donde todavía se encuentran las casas de hace 5 décadas y más. Daniel Rueda Serrano está al frente de esta excelsa iniciativa.

Cuando hablamos con Daniel y sobre su marca Café de mi Finca le preguntamos por la promesa de valor de la empresa. Y esto fue lo que nos contestó: «El precio: nosotros vendemos café de excelente calidad con el mejor precio del mercado. Esto a veces no se comprende muy bien porque existe una tendencia comercial a creer que el café es barato. Y resulta que eso (que se llama barato) está muy lejos de ser un buen café; la calidad: trabajamos en sembrar y recolectar para luego hacer el beneficio y posterior tostado un café de alta calidad que sabemos llegará finalmente al gusto del consumidor (que no necesariamente debe ser un conocedor de buen café) que encontrará una experiencia “diferente”».

Daniel es consciente de las dificultades pero sobre manera de sus fortalezas. Está en una región que produce café de muy excelente calidad. Por la altura de sus montañas y por las tierras fértiles donde se está produciendo uno de los mejores cafés para el mundo. Allí empezó un sueño que la Federación apoyó con la siembra de 2500 matas de ‘variedad Colombia‘ y ‘variedad Castillo‘.

Si usted se toma una taza de café producida en la mesa de los Santos podrá darse cuenta que no tiene nada que envidiarle a los cafés del eje cafetero o de la Sierra Nevada de Santa Marta. Un café que puedes disfrutar en tanto si sabes de café como si no.

La pandemia les puso un reto y de ahí salieron fortalecidos. Aunque la amenaza de la quiebra está presente pudieron salir adelante con su empresa y su modelo de negocio. Cuando les preguntamos comom los afectó el confinamiento por covid19. Esto nos constaron: «a raíz de esto nosotros nos decidimos a tostar el café desde octubre de 2020 cuando encontramos acá en Bucaramanga una empresa dedicada a la tostión de pequeños caficultores. Luego vino el comercio al detal con el “método” voz a voz, y en pandemia la gente escucha y valora todo tipo de emprendimiento honesto y decente, las redes sociales aportan, la banca digital facilita también, pareciera que estos tiempos pandémicos y postpandemicos impulsaron la economía a pequeña escala».

Ladislao Gutiérrez el bumangués que invitaba a leer en las paredes de la ciudad

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