Borregos y la Guardia.

La columna ya está en la web y tiene un título tendencioso: Petroleakes. Pero nada le salió bien al empresario, pues todo indica que Daniel Coronell en esta columna no actuó como periodista sino como hombre de negocios o quizá como político. Los seguidores de Petro pueden ser de todo pero lejos están de dejarse meter los dedos a la boca. Con argumentos salieron a defender al líder del progresismo.

Daniel Coronell Foto de Twitter

Por Alexander Quiñones-Moncaleano

La columna ya está en la web y tiene un título tendencioso: Petroleakes. Pero nada le salió bien al empresario, pues todo indica que Daniel Coronell en esta columna no actuó como periodista sino como hombre de negocios o quizá como político. Los seguidores de Petro pueden ser de todo pero lejos están de dejarse meter los dedos a la boca. Con argumentos salieron a defender al líder del progresismo.

Daniel Coronell Foto de Twitter

No es un tema nuevo que Gustavo Petro reciba ataques de todos los flancos. No es un asunto que no se sepa que el líder del progresismo en Colombia sea atacado por diferentes actores altamente visibles en el ámbito nacional. La Gran Prensa, periodistas independientes, políticos de todas las layas, desde la extrema derecha, la derecha y el supuesto centro. Si no es Álvaro Uribe Vélez diciendo que Petro puede convertir a Colombia en una Venezuela, es Noticias Caracol o los lacayos del capital privado acorralándolo con preguntas sin la menor rigurosidad periodística. Le preguntan por Chávez, por el M19, por su relación con las desmovilizadas FARC. Y a su contrincante le preguntan por los Crocs del senador Uribe.

Según Claudia López, en una de sus últimas intervenciones, los seguidores de Gustavo Petro son borregos; y para el caricaturista Vladdo hay una Guardia Petroriana. Daniel Coronell, por su parte, salió a decir que Petro es un mal administrador. Sergio Fajardo, después de que fuera el primer colombiano en ser mencionado en los Wikileaks filtrados tras la detención de Julian Assange, no tuvo otra defensa que atacar al senador Gustavo Petro. Pero la pregunta que se desprende es la siguiente: ¿por qué atacan a Petro desde tantas orillas? ¿A qué se debe esta animadversión por el líder del progresismo?

No es un asunto fútil que lo ataquen desde la ultra derecha, la derecha, el centro y hasta la misma izquierda. Y tampoco un asunto que se pueda despachar de manera sencilla. Pero quizá lo más probable es que sea por el miedo que genera, por un posible cambio que podría hacer al Establecimiento hasta ahora conocido. Petro tiene muchos aciertos y, claro, grandes errores. Sin embargo se ha ganado un puesto en la política colombiana por su lucha frontal a la corrupción y el paramilitarismo, y desvelando asuntos que muy bien podrían haber pasado desapercibidos si no fuera por sus investigaciones. A eso sumémosle sus políticas de inclusión y sus intenciones de que Colombia camine por otros senderos intrasitados hasta el momento, como son la no dependencia del petróleo, la política agraria y de tierras que tengan en cuenta a los campesinos y no los grandes capitales y terratenientes.

Es cuando menos interesante ver a Daniel Cornell, a Vladdo y a Claudia López atacando a los seguidores de Petro, tratándolos de borregos, de Guardia petroriana, de pertenecer a una bodega. El jueves santo, Daniel Coronell empezó sus acusaciones contra Petro a las 8 de la mañana y eran las 11 de la noche y no había terminado. Uno debe escoger muy bien a sus contrincantes, pero también debe hacer análisis profundos y armados de argumentos para que la cuestión se torne seria. El debate se lo dio Petro a Coronell con altura, con argumentos y cifras, también salieron en su apoyo ciudadanos que han creído en su proyecto político, médicos, economistas y analistas de todas las clases a rodear a Petro. Sin embargo Daniel Coronell atacó con su prestigio, y continúa atacándolo. Como pudimos ver lo hizo por varias razones: 1. Darle propaganda a su columna; 2. Dejar a Gustavo Petro mal parado; 3. Ayudar a que el enemigo público número uno siga vigente; en este caso ese enemigo público tiene nombre propio, siempre lo ha tenido, el de hoy es Gustavo Petro.

La columna ya está en la web y tiene un título tendencioso: Petroleakes. Pero nada le salió bien al empresario, pues todo indica que Daniel Coronell en esta columna no actuó como periodista sino como hombre de negocios o quizá como político. Los seguidores de Petro pueden ser de todo pero lejos están de dejarse meter los dedos a la boca. Con argumentos salieron a defender al líder del progresismo. Claro que hay fanáticos, claro que hay seguidores ofensivos, pero en su gran mayoría lo hicieron en franca lid, con argumentos, con cifras, con una retórica elaborada y de excelente factura. Lo de Coronell esta Semana Santa fue un tiro al pie. Midió mal su ataque y dejó ver su animadversión hacia Petro es mas de índole personal que profesional. Poco le sirvió que sus esbirros salieran a defenderlo. Sí, el respaldo de sus esbirros como Daniel Samper Ospina, Vladdo o Carlos Carrillo, no sirvió de mucho. Gran parte de la opinión pública, no la opinión publicada, se dio cuenta de que Coronell tiene muchos intereses con el Establecimiento, necesita que el Status Quo permanezca igual porque esto es lo que lo mantiene en la cima de su carrera periodística. Al igual que los políticos de derecha, un ala fuerte del periodismo vive de ese Establecimiento vetusto y plantado sin un ápice de cambio.

Para algunos hay un interés oculto de parte de Coronell para atacar de manera tan mediocre a Petro, y que de alguna u otra forma saca réditos de ello. Midió los efectos de atacar a un líder que sabe como dar la pelea con argumentos y se decidió por hacerlo. El tiro en el pie quizás le sirvió pero más les sirvió a todos aquellos que están interesados en que el país tenga formadores de opinión serios y con ética, que no se lancen a ayudar a crear un enemigo público que les sirva a todos, periodistas, hombres de negocio, políticos de derecha,… todos los que desean que todo siga igual.

Las preguntas que deja este debate, este cacareo de Daniel Coronell, son varias, y algunas de ellas tienen que ver con lo que más necesita Colombia para que el Status Quo cambie. Me animo a dejarlas aquí planteadas porque estoy seguro de la importancia de continuar las reflexiones que surgen a partir de este episodio:

1. ¿Por qué la prensa y el Establecimiento necesitan un enemigo público?

2. ¿La sociedad colombiana tiene los elementos de análisis necesarios para darse cuenta de que detrás de los ataques a Petro hay intereses ocultos, que cada vez quedan más en evidencia?

3. ¿Es Daniel Coronell un periodista serio y profesional, que solo tuvo un error motivado por su animadversión por Gustavo Petro?

4. ¿La cercanía de Coronell con Vargas Lleras tiene algo que ver con todo este barullo?

5. ¿Qué relaciones se entretejen entre este ataque, la cercanía de Coronell con Vargas Lleras y las elecciones que se avecinan?

[Si deseas apoyar al periodismo emergente para que siga creciendo y contribuyendo  a la sociedad, puedes hacer tu aporte en ⇒ Vaki]

4 pensamientos sobre “Borregos y la Guardia.

  1. Se nota el sesgo el odio el interés por difamar un hombre honesto cómo Gustavo Petro
    Fui testigo d la Bogotá humana
    Fue un cambio positivo para los habitantes
    Pese a la persecución política en contra de Gustavo Petro
    Hoy Daniel coronell guarda silencio frente al fiasco d alcaldía de Enrique PENALOSA
    Eso sí es un tamaño en desastre

    1. Petro pisa Carlos en cada debate y eso no les cae bien a los que se creen dueños del país y nos tratan como de su propiedad..más impuestos menos salario ,pésimo servicio de salud y ellos robándose el erario público,amañado desiciones judiciales según conveniencia y muchas marrullerias más.. cuando despertarás Colombia?que falta que nos hace Garzón para reírnos de nuestra propia desgracia!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *