Política

ANTES DE QUE EL AGUA EMPIECE A HERVIR    

Por Jorge Armando Mejía Pavón
@Sonrientiviris

El debate está abierto:¿Es la mejor opción, históricamente, la continuidad de la política tradicional?

La gran élite política de Colombia (para no decir “los mismos de siempre”), a través de sus ideólogos y plumíferos de todos los pelajes, coreados por el continuismo retardatario y conservador y sus desviaciones ideológicas, afirman que los “fantásticos” acontecimientos por los que ha atravesado el país que ya no es el más feliz del mundo, demuestran que si no hay economía de mercado, es decir, economía en la cual las fuerzas del capital privado son las determinantes, es imposible el desarrollo social.

Miremos todo esto desde una perspectiva histórica y sirvamos de testigos de la cruel y cruda realidad por la que ha atravesado el país; y por la que aun atraviesa. Desde siempre se le han otorgado concesiones al capital privado, concesiones que van de la mano de exageradas libertades que no han derivado mas que en desigualdad social.

Hoy por hoy, Colombia se abre campo entre los países con mayor desigualdad en el mundo y se posesiona nada mas y nada menos que en la casilla número tres. La consigna “Sin el capital privado es imposible el desarrollo social”, no es otra cosa que el sofisma que la oligarquía de todos los tiempos ha utilizado para afianzar su dominio de clase, y haciendo apología al cinismo, pretenden sostener que la historia se detiene allí donde sus intereses económicos se han consolidado.

En el presente histórico, los partidos progresistas de los países de América Latina en donde la desviación en la construcción de un modelo “Socialista”, son quienes refutan de ella, de la siempre tendiente continuidad oligárquica; y no son los principios de un “Nacionalismo progresista” los que vienen indicando su inaplicabilidad, sino la carga ideológica de tipo burgués que esa dirigencia no ha podido liberar de su consciencia ideológica. Al mismo tiempo, el auge de los modelos político-económicos que se han implementado en Uruguay, México, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil y Chile es un lastre que da luz verde al desarrollo revolucionario de los pueblos de América Latina.

Los partidos liberal y conservador, que representan la política tradicional colombiana, nunca han podido comprender las leyes de un materialismo histórico, porque sus dirigentes no expresan realmente los intereses de la clase obrera, del colombiano de a pie, del colombiano de baja renta como generalidad. Su estrecho regionalismo los ha llevado al colaboracionismo con la burguesía.

…y terminemos este artículo como lo comenzamos, preguntándonos ¿Es la mejor opción, históricamente, la continuidad de la política tradicional?

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